el sesgo de la experiencia reciente
Tiempo de lectura: 4 minutos

La mente humana es maravillosa y una gran desconocida, especialmente en todo lo que tiene que ver con cómo funciona nuestra memoria y cómo ésta afecta a la toma de decisiones en nuestro día a día y a la hora de invertir.

Tendemos a recordar más tiempo los buenos momentos que los malos y también a dejar que las últimas experiencias que hemos vivido primen sobre las más antiguas. Son dos sesgos que tienen mucha más importancia de la que crees. Al primero se le conoce como sesgo del desvanecimiento del afecto o fading affect bias y al segundo como sesgo de la experiencia reciente o recency bias.

Qué es el sesgo de la experiencia reciente o recency bias

El sesgo de la experiencia reciente es muy fácil de reconocer. Dado que es más sencillo y rápido, nuestro cerebro usa automáticamente nuestros recuerdos y experiencias más recientes como base para la toma de decisiones futuras.

Esta forma de actuar puede funcionar en determinadas situaciones, pero no siempre es la mejor cuando hablamos de nuestro dinero. De hecho, puede llevarte a cometer errores al invertir cuando se junta con la ley de los pequeños números. Esta ley, creada por Amos Tversky y Daniel Kahneman, dos de los padres de las finanzas conductuales, surge como contraposición a la ley matemática de los grandes números. Básicamente, hace que demos más importancia a nuestra experiencia personal que a la estadística. Así, obviamos los grandes números y nos centramos en los más pequeños.

Inversión NARANJA+

El método de inversión todo en uno

Con Inversión NARANJA+ inviertes en los principales mercados del mundo a través de los Fondos Cartera NARANJA.

Minimiza el riesgo a largo plazo. Sin inversión mínima. Con menos gastos y comisiones. Con tu dinero siempre disponible.

Puedes consultar el nivel de riesgo y los riesgos asociados a cada Fondo Cartera NARANJA en la web.

Para que lo entiendas mejor, el sesgo de la experiencia reciente y la ley de los pequeños números hacen que muchos traders centren sus estudios sobre el mercado en la historia reciente. Es decir, creen que la historia del mercado se reduce a lo que ha pasado en los últimos 15 años que llevan invirtiendo, cuando la historia de la bolsa se remonta a principios del 1900 si hablamos de Wall Street.

Esta limitación en la muestra puede llevar a interpretaciones erróneas o a infravalorar riesgos. Además, como existe cierto análisis (sesgado, pero análisis al fin y al cabo), puede darse un exceso de confianza.

Los test de memoria libre: cómo recordamos las cosas a corto plazo
Nuestro cerebro trabaja con diferentes tipos de memoria y la forma en la que almacena la información se ve influenciada por dos efectos: el efecto primacía, que influye en la memoria a largo plazo, y el efecto reciente, que lo hace en la memoria de trabajo o a corto plazo.

El experimento más habitual para explicarlo consiste en leer una lista de 15 palabras y tratar después recordarlas. La mayoría de personas recordará las primeras y las últimas que leyó, olvidando las intermedias, creando así un gráfico en forma de U. Con las primeras se activará el efecto primacía y con las últimas el efecto reciente.

Efecto primacia y efecto reciente

Cómo te afecta el sesgo de la experiencia reciente

El sesgo de la experiencia reciente distorsiona la capacidad de análisis y produce diferentes efectos en cómo percibes la información del mercado. En épocas de bonanza y cuando el mercado sube, es fácil olvidarse de que la economía se rige por ciclos y que la bolsa nunca sube eternamente. Incluso recordándolo, este sesgo cognitivo hará que pienses que esta vez será diferente, que seguirá subiendo porque es lo que lleva tiempo haciendo.

Como este sesgo te dice que las subidas seguirán, es posible que no te prepares adecuadamente para las caídas, y viceversa. Además, en este punto también pueden actuar otros sesgos cognitivos como el sesgo de confirmación (buscamos opiniones que confirmen lo que ya creemos) o el de conservación (damos más importancia a nuestro primer análisis que a la nueva información que lo contradice). Como puedes ver, tu comportamiento no siempre es racional a la hora de invertir.

En el extremo contrario, este efecto es también el culpable de que algunos economistas y personas como Bill Gates anticipen ahora una crisis del mismo calado que en 2008. Y es que asimilan que la próxima crisis será como la última que vivieron, cuando la historia no tiene por qué respaldarlo.

La tendencia a fijarnos en los últimos datos también influye en cómo analizas un fondo de inversión. Por su culpa, es fácil que desvíes tu atención a las ganancias acumuladas en lo que va de año o en el último año, pero no des tanta importancia a los beneficios a tres y cinco años pese a que el folleto del fondo recomiende al menos un lustro como plazo para la inversión. Además, por eso mismo la mayoría de inversores tienden a pasar por alto algo tan importante como revisar el trackrecord o evolución histórica del fondo.

La vivienda tampoco es ajena al sesgo de la experiencia reciente. Este sesgo explica en parte la burbuja inmobiliaria de 2008 bajo el mantra de que la vivienda es siempre una buena inversión. Ahora también está detrás, en buena medida, de la recuperación del sector y del aumento de la compra-venta de viviendas.

Evolución de la compra venta de viviendas

No en vano, el sector acumula de nuevo cinco años con un aumento en el número de transacciones y en el precio de la vivienda, según datos del Ministerio de Fomento y el Instituto Nacional de Estadística. Así, ahora mismo el recuerdo más reciente es que la vivienda vuelve a subir y es una buena inversión, cuando la experiencia histórica nos recuerda que no siempre tiene que ser así.

Por último, hay un efecto mucho más mundano del sesgo de la experiencia reciente y es la forma en la que nos empuja a cambiar hábitos. Si eres corredor y te lesionaste en un determinado recorrido o en un parque concreto, es fácil que no vuelvas a él, pese a que la estadística y la lógica te dicen que el lugar no tuvo tanto que ver con la lesión.

En conclusión, si alguna vez has tomado una decisión basándote en lo último que has visto, habrás estado influenciado por el sesgo de la experiencia reciente. Al igual que otros sesgos, posiblemente no hayas sido consciente de ello, pero conocerlo puede ayudarte en el futuro.

En Naranja I 9 mitos y contradicciones que influyen en el pequeño inversor que quiere empezar

,

Tu opinión es muy importante para nosotros.

¿Te ha aportado valor esta información?

1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas (Todavía no hay votos)
Cargando…