Tiempo de lectura: 4 minutos

En nuestro día a día, tenemos que tomar multitud de decisiones relacionadas con nuestro dinero, incluso aunque no queramos o no nos guste. Es una tarea ardua que consume mucho tiempo, ya que requiere reflexionar mucho, incluso en algo tan cotidiano como realizar compra (qué supermercado elegir, qué marca, qué presupuesto tengo…).

Pero si hay algo que exige de verdad tiempo y dedicación es la planificación de nuestro futuro financiero:

  • «¿Me voy de alquiler o compro una casa? ¿Podré permitirme ese coche? ¿Cuánto dinero puedo ahorrar de aquí a cinco años?»

Son preguntas instaladas en nuestro imaginario colectivo que necesitan una respuesta lógica y bien reflexionada. Desafortunadamente, no todo el mundo está dispuesto a esperar, y menos cuando hablamos de un horizonte de cinco a diez años.

Inversión NARANJA+

El método de inversión todo en uno

Con Inversión NARANJA+ inviertes en los principales mercados del mundo a través de los Fondos Cartera NARANJA.

Sin inversión mínima. Con menos gastos y comisiones. Con tu dinero siempre disponible.

Puedes consultar el nivel de riesgo y los riesgos asociados a cada Fondo Cartera NARANJA en la web.

El pensamiento racional y la intuición para tomar decisiones

La recompensa inmediata es una opción mucho más tentadora que la planificación a largo plazo, lo que nos lleva a tomar malas decisiones sobre nuestro dinero. Son pocos quienes están dispuestos a posponer su decisión de consumo o inversión hasta el día de mañana, aunque suele ser la respuesta que da más beneficios a largo plazo.

La explicación está en nuestro cerebro, o más bien en los sistemas que rigen nuestra toma de decisiones. En 2011, el psicólogo Daniel Kahneman, uno de los adalides de la economía conductual, publicó su obra «Pensar rápido, pensar despacio», en la que ponía de manifiesto la existencia de dos métodos de elección y pensamiento: el sistema 1, que piensa de manera intuitiva y emocional, y el sistema 2, que trabaja de una forma más reflexiva y deliberada, utilizando la lógica y la razón.

¿Cuál de estos dos sistemas dirías que es más fiable? La mayoría de nosotros responderíamos rápidamente que el sistema 2. Sin embargo, el sistema 1 tiene una  profunda influencia de las impresiones intuitivas en nuestros pensamientos y conducta, especialmente cuando tomamos una decisión de consumo o inversión.

Cuanto más sabes, te das cuenta de que menos sabes

Cuando hablamos de planificación financiera a largo plazo, es más eficiente dejar actuar al sistema 2, reflexionando sobre los pros y los contras de la inversión y evaluando posibles escenarios futuros dependiendo del destino de nuestro dinero. Sin embargo, ni siquiera con una respuesta lógica y deliberada conseguiremos alcanzar nuestros objetivos, al menos si no contamos con la formación e información adecuada.

Por ejemplo, de nada sirve contratar una hipoteca si no sabemos cómo funciona el sistema de amortización francés; igual que no conocer el efecto del interés compuesto cuando invertimos nos llevará a tomar una decisión equivocada o, directamente, a no invertir. La falta de conocimientos básicos sobre economía y finanzas constituyen un elemento clave en muchos errores financieros que cometemos en nuestro día a día.

Como resultado, y a pesar de que tenemos la intención de tomar una decisión sosegada sobre nuestro dinero, nos vemos saturados con tantos términos complejos, lo que provoca que acabemos procrastinando o, directamente, dejando de lado esta decisión.

Evidentemente, la falta de cultura financiera no es únicamente culpa nuestra. La mayoría de colegios y escuelas no enseñan finanzas personales, al menos no como opción por defecto. Por eso, muchas personas deciden confiar sus ahorros a sus padres o a ellos mismos. Por suerte, Internet está cambiando las cosas, y ya proporciona recursos online donde podemos aprender sobre finanzas personales e inversión consciente.

¿Eres capaz de controlar tus impulsos y sentimientos?

El sistema 1 es ingobernable. Saca a relucir nuestros sentimientos más impulsivos para tomar decisiones incorrectas de inversión. La felicidad por la recompensa inmediata nos lleva a vender nuestros activos antes de tiempo, incluso habiéndonos tomado nuestro tiempo previamente para planificar nuestro futuro.

Esto es debido a lo que los economistas conductuales conocen como «Time discounting» (también conocido como preferencia temporal), que investiga las diferencias entre las diferentes valoraciones que tenemos sobre nuestro dinero a lo largo del tiempo. Resumiéndolo mucho, el time discounting viene a decir que las percibimos las recompensas actuales son mayores que las recompensas en el futuro, incluso aunque estas últimas sean mayores. También explica por qué decidimos consumir ahora en lugar de ahorrar para el futuro.

Lo mismo ocurre cuando los mercados caen de forma brusca. Vendemos nuestras posiciones por miedo de que la bolsa siga cayendo y acabemos perdiendo la totalidad de nuestro patrimonio. Sin embargo, meses después, el mercado se recupera y acaba alcanzando los niveles previos, lo que provoca que perdamos una excelente oportunidad de inversión.

Una perspectiva económica

Steven Trypsteen, economista de ING en Bélgica, nos ha dado su opinión sobre cómo gestionar las grandes decisiones de inversión con consecuencias a largo plazo, con dos ejemplos bastante habituales: reformar una vivienda y formar una familia.

En el primer caso, él revisaría los elementos que incrementasen el valor de la vivienda, como aislar el tejado o poner doble acristalamiento en las ventanas de la casa, además de reducir el coste energético y hacer el hogar sostenible con el medio ambiente, incluso aunque estas reformas sean muy caras. Se trata de una decisión meditada y lógica basada en la razón.

Las decisiones sobre si formar o no una familia son más complicadas. Cuando Steven compraba cosas para su bebé, intentaba siempre elegir lo más caro, asumiendo que era también lo más seguro. Sin embargo, pensando de forma más reflexiva, él sabía que no era así, pero el pensamiento más emotivo le había llevado a actuar de forma más irracional.

No importa cuánto sepamos sobre economía y finanzas; siempre habrá algunos obstáculos en el camino que nos hagan tomar malas decisiones. El desafío no es saber cómo enfrentarte a tus emociones, porque son parte del ser humano, sino saber que existen y que podemos controlarlos de algún modo cuando sea necesario. Todo lo que podemos hacer es aprender de nuestros errores y tomar decisiones informadas.

En Naranja | ¿Por qué nos afecta mucho más perder que ganar? El sesgo de la aversión a la pérdida lo explica

, , ,

Tu opinión es muy importante para nosotros.

¿Te ha aportado valor esta información?

1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas (4 votos, media: 5,00 sobre 5)
Cargando…