Guerra comercial
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Desde hace más de un año, los inversores tienen que enfrentarse casi diariamente a la incertidumbre provocada por la guerra comercial entre Estados Unidos y China. Cualquier declaración de intenciones por parte de Xi Jinping, presidente de China, o un nuevo tuit de Trump, es un nuevo capítulo de tensión en esta escalada de proteccionismo económico.

Como es lógico, esta lucha entre las dos mayores potencias del mundo, que aglutinan el 40 % del total del PIB mundial, tiene su impacto sobre todos los mercados mundiales. Para bien o para mal, la mayoría de activos y valores se están viendo afectados por este importante conflicto económico.

Las razones que impulsan la guerra comercial

La guerra comercial es uno de los pilares con los que Donald Trump está tratando de blindar su economía. Supone no solo un pulso comercial entre las dos mayores potencias del mundo a nivel económico, sino también un combate por la supremacía del comercio global.

Aunque hay varias circunstancias que la han motivado, la abultada brecha comercial entre Estados Unidos y China es la principal razón. La diferencia entre lo que el país americano compra al gigante asiático y lo que le vende supera ampliamente los 400.000 millones de dólares, más de un 2 % de su PIB, según datos de la Organización Mundial del Comercio.

Esta brecha ha crecido de forma abultada en los últimos 20 años, especialmente desde la entrada de China en la Organización Mundial de Comercio en 2001. En la actualidad, China posee 1,13 billones de dólares en títulos de deuda pública estadounidense, el 17 % del total que recae en manos extranjeras. La dependencia comercial de Estados Unidos con China es cada vez mayor, y esto es precisamente lo que Trump quiere evitar.

Las nuevas políticas proteccionistas de Estados Unidos

Para lograr este importante objetivo, Trump está llevando a cabo la mayor política proteccionista desde los años 70. En 2007, la tasa arancelaria era de un 1,54 %, el nivel más bajo desde la independencia en 1776, según datos del Banco Mundial. Y se había mantenido en niveles similares hasta ahora. Si embargo, los nuevos aranceles regresarán al país norteamericano a un nivel de proteccionismo económico que no veíamos en 50 años, cuando la tarifa promedio se situaba en el 6,5 %.

Esta política tiene su impacto no solo en las relaciones entre Estados Unidos y China, sino también con otros socios comerciales. Se ha dejado sentir incluso en España, especialmente en la exportación de algunos productos agrícolas como el aceite de oliva, lácteos, vino y aceitunas.

Según cálculos del Ministerio de Agricultura, esta guerra comercial supondrá un sobrecoste en tasas de unos 192 millones de euros para los productos españoles que tienen como destino Estados Unidos.

Qué impacto tiene la guerra comercial sobre los mercados

La guerra comercial no tiene únicamente un impacto a nivel económico. También se está dejando sentir en los mercados financieros.

La guerra de divisas

La guerra comercial tiene su repercusión directa sobre el yuan y el dólar, e indirectamente también sobre el resto de divisas de todos los países. El proteccionismo económico estadounidense supone un recorte en las exportaciones de China al país americano, lo que provoca un debilitamiento de su divisa.

Esta situación desencadena una serie de reacciones que acaba intensificando la guerra comercial. Un yuan más barato compensa el aumento de aranceles de Estados Unidos, dejando con un efecto limitado la política proteccionista. Al mismo tiempo, un dólar fuerte reduce sus exportaciones y, por tanto, vuelve a incrementar la brecha comercial entre ambos países. El efecto, por tanto, acaba siendo casi neutro, lo que provoca que vuelva a aumentar la tensión.

Al final, se produce un efecto bola de nieve que acaba perjudicando a terceros países, especialmente a los europeos. Entre ellos, Alemania, Reino Unido, Francia y España, algunos de los socios comerciales más importantes de Estados Unidos.

Mayor volatilidad de los mercados

Las bolsas suelen salir mal paradas ante cada nueva declaración que reabra la guerra comercial. Y no es para menos, ya que ante tanta incertidumbre, lo normal es que los inversores busquen aquellos activos de menor riesgo.

Sin embargo, son las bolsas más expuestas al comercio internacional las que más pérdidas sufren. Así, índices europeos tan importantes como el Dax o el CAC (los equivalentes alemán y francés de nuestro IBEX 35) son los que encajan los castigos más duros por culpa de su elevada exposición a empresas de sectores de consumo como los automovilísticos o del lujo.

Sin ir más lejos, el 2 de agosto de este año, en medio de un nuevo capítulo de esta guerra comercial, estas dos bolsas se dejaban más de un 3 %: el Dax 30 caía un 3,11 % y el CAC 40 un 3,57%. Posteriormente, y gracias a que se retomaron las negociaciones entre ambos países, los índices europeos lograron recuperarse hasta situarse en máximos de este año.

La renta fija como refugio

La renta fija es siempre una huída hacia la seguridad, por lo que la incertidumbre en torno a la renta variable está hundiendo el valor de los bonos por las masivas entradas de capital. Las curvas de tipos de los principales países se han aplanado y el rendimiento de los bonos es el menor de los últimos años.

 
0,25 %
Rentabilidad del último bono a 10 años emitido por España

El bono estadounidense a 10 años ha alcanzado su nivel más bajo en Europa, los países más solventes, como Alemania o Suiza, han logrado realizar con éxito emisiones de deuda pública con intereses negativos en plazos de hasta 30 años. El Tesoro de nuestro país no ha sido una excepción, y ha logrado colocar sus bonos a 10 años con un interés del 0,253 %, frente al 1,41 % de principios de año.

Pero hay un factor todavía más importante. China posee un as en la manga que puede activar en cualquier momento: es, de largo, el principal tenedor de bonos de Estados Unidos en moneda extranjera. Y aunque parece improbable que el país asiático se deshaga de todos ellos de una sola vez, lo cierto es que esta incertidumbre podría tener su impacto en los mercados de renta fija de todo el mundo.

Qué hacer con mi inversión si baja el mercado por la guerra comercial

La guerra comercial está provocando una elevada volatilidad en los mercados. Cada nueva declaración hace que las bolsas suban o bajen de forma brusca. Estos movimientos generan mucho miedo a los inversores, un sentimiento que puede hacer que liquiden parte o la totalidad de la inversión.

Sin embargo, debemos tener en cuenta varias premisas antes de tomar una decisión precipitada. La primera de ellas, y quizá la más importante, es que si inviertes a largo plazo, no se pierde o gana todo en un solo día. La evolución de los mercados nos demuestra que la economía y la bolsa se mueven en ciclos. La fluctuación es constante, de modo que si vendes cuando la bolsa cae, puedes perderte una potencial subida en el futuro.

En cualquier caso, y aunque la guerra comercial arrastre a casi todas las bolsas del mundo, conviene no olvidar que la diversificación de nuestra cartera es importante para compensar las pérdidas que se produzcan en uno de los activos. Un evento de este tipo no tiene por qué afectar de forma importante a nuestra inversión, especialmente si nuestra distribución de activos tiene una baja correlación.

Por eso, y aunque la guerra comercial esté creando una incertidumbre casi sin precedentes en los mercados financieros, deberíamos estar tranquilos y seguir nuestro plan, sobre todo si nuestro horizonte temporal es a largo plazo.

No te pierdas...

Sigue toda la actualidad de los mercados con los vídeos en Youtube de Francisco Quintana, Director de Estrategia de Inversión de ING, y el hashtag #InversiónNARANJA en Twitter.

Imagen | Joseph Chan


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