La prueba de la golosina: ¿por qué un experimento con niños sirve para entender cómo funciona la inversión?

Cuando éramos niños, pocos eran los que se podían resistir al placer que suponía comerse una golosina, uno de los mayores manjares que nos podíamos llevar a la boca cuando teníamos menos de diez años. Si alguien nos dejaba una golosina encima de la mesa, la probabilidad de que durase más de diez segundos sobre la mesa era prácticamente nula.

Esta situación, tan habitual en nuestra vida cotidiana, ha sido objeto de muchos estudios y de enseñanza en las principales escuelas de negocio del mundo para medir nuestra capacidad de autocontrol y disciplina. Y no solo eso; son muchos los inversores que siguen intentando comprender cómo funciona el cerebro de un niño para aprender a invertir.

 

Fondos de inversión

0% comisión de suscripción o reembolso

Los Fondos NARANJA con los que podrías conseguir un extra de rentabilidad seas del tipo de inversor que seas

Potencial de rentabilidad. Invierte desde 1€ y siempre con tu dinero disponible.

Puedes consultar el nivel de riesgo y los riesgos asociados a cada Fondo NARANJA en la web.

¿En qué consiste la prueba de la golosina?

La mecánica del experimento es muy sencilla. Un adulto mete en una habitación a un niño y le sienta frente a una mesa donde hay una golosina. Le dice que se tiene que ir 20 minutos pero que, si aguanta sin comérsela, le recompensará con otra golosina más.

Está claro que, para un niño de cuatro años, una golosina en forma de nube es toda una lucha contra sus deseos y su capacidad de autocontrol. De hecho, los vídeos que se han realizado con este experimento son verdaderamente cómicos: niños tapándose la cara, los ojos, tumbándose en el suelo, cantando y mil cosas más que les distraigan para resistir a la tentación.

El primer psicólogo que planteó esta prueba fue Walter Mischel, de la Universidad de Standford, a un grupo de niños en los años 60 para estudiar su capacidad de autocontrol… Casi 60 años después, sus conclusiones, plasmadas en el libro El Test de la Golosina, se siguen aplicando y estudiando como un ejemplo de disciplina personal en el mundo de las finanzas y de la gestión empresarial.

¿Que caen las acciones en bolsa? No hay de qué preocuparse

Nuestro comportamiento como inversores es, en cierto modo, similar al del niño que encierran en una habitación, sentado frente a una mesa y con una golosina enfrente.

Por ejemplo, cuando una acción baja de precio, sentimos la tentación de venderla con el fin de no perder más dinero de la cuenta, sin pararnos a analizar si tal bajada obedece a algún factor temporal o se debe a algún cambio en su valor real.

De modo idéntico, podemos obtener una determinada rentabilidad si una acción sube de precio y vendemos pero, en ese caso, podríamos estar perdiendo una buena oportunidad de conseguir una ganancia mayor si sigue subiendo (igual que el niño perdía la oportunidad de comerse dos golosinas si esperaba tan solo 15 minutos).

Por esta razón, el autocontrol y la disciplina son fundamentales a la hora de invertir en bolsa. La inversión tiene un componente psicológico muy importante, y saber controlar nuestros impulsos puede marcar la diferencia entre una ganancia y una pérdida. Por esta razón, la prueba de la golosina es tan importante: porque los inversores seguimos, en cierto modo, comportándonos como niños.

En Naranja | El Ibex es una cabra… y algo más: ¿qué sabes de los índices bursátiles del mundo?

Conversación