Lo que sé de economía lo aprendí jugando al Comunio: estas son todas las claves

El Comunio es un juego online de fútbol en el cual jugamos a ser el Manager de un equipo creado por nosotros mismos. Los usuarios podemos crear ligas virtuales y competir contra nuestros amigos, conocidos o, incluso, contra personas que no conocemos. Nuestro objetivo es simple: como mánager de nuestro equipo, tenemos que realizar las alineaciones de cada jornada, modificar nuestra estrategia e, incluso, gestionar las finanzas de nuestro club.

Pero, además, y al contrario de lo que pudiese parecer, Comunio es un juego muy didáctico desde el punto de vista económico. No en vano, los fenómenos económicos que se producen en el juego podrían ser perfectamente materia de enseñanza en todas las universidades de nuestro país. No me he vuelto loco, yo mismo he aprendido economía jugando a Comunio.

Cómo el Comunio me explicó la inflación: a fichar los mejores

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El manager de cualquier equipo deportivo tiene la responsabilidad de construir un equipo dados unos recursos económicos que son escasos. En el mundo real, los grandes equipos compiten entre sí por hacerse con los servicios de los mejores jugadores puesto que su presupuesto es mucho mayor que el de cualquier club deportivo más pequeño y, por tanto, las condiciones que pueden ofrecerles son mucho atractivas.

Comunio tiende a simular el comportamiento de los managers de los clubs de la liga española. Sin embargo, a diferencia de nuestra liga u otra liga extranjera, todos los equipos parten en igualdad de condiciones desde el punto de vista económico. Si no se modifica explícitamente, los equipos de la liga parten con 20 millones de euros cada uno para realizar fichajes en el mercado.

La idea de los fichajes es simple. Cada día salen nuevos jugadores al mercado y todos compiten contra todos en un sistema similar a las pujas tradicionales en el que quien más ofrece se acaba llevando el gato al agua, teniendo en cuenta la restricción inicial de 20 millones de euros con la que cuenta cada jugador antes de comenzar a fichar.

Sin embargo, este parámetro se puede modificar antes de comenzar el juego. Si el administrador decide otorgar 50 millones de euros a cada jugador antes de iniciar la partida en lugar de 20, ¿qué ocurrirá con los fichajes? La lógica nos hace pensar que las pujas se dispararán de precio y, efectivamente, eso es justo lo que ocurre.

Es decir, cuanto más dinero se pone en circulación, mayores son los precios pagados por los jugadores, a pesar de que el valor del mercado del mismo (que también aparece en la puja) sea sensiblemente inferior al precio pagado. Esto es justo lo que ocurre en la realidad: cuando más dinero hay en circulación, mayor es el precio de los productos y servicios que adquirimos y, por tanto, mayor es la inflación.

La inflación explicada por el Comunio: un ejemplo práctico

Supongamos que tenemos una liga en la que participamos veinte amigos. Al principio, repartimos 20 millones de euros entre cada jugador. El sistema nos proporciona un equipo de forma aleatoria entre todos los jugadores de la liga y el resto los va sacando a subasta cada día.

En la primera subasta de jugadores aparece Cristiano Ronaldo, con un valor de mercado de nueve millones de euros y todos se disponen e efectuar la puja más alta posible dada su restricción presupuestaria. Al día siguiente se ponen todas las pujas en común y la ha ganado Juan por un precio de 13 millones de euros. En la siguiente subasta sale Messi al mercado con un valor de 10 millones de euros y Juan, dado que ya únicamente cuenta con 13 millones de euros, podrá participar en la puja pero será prácticamente imposible que se lo lleve. Finalmente, se lo lleva Felipe por 15 millones de euros, y así sucesivamente.

La primera lección que sacamos es que los precios pagados por los jugadores están algo por encima de su valor de mercado. En este sentido, si continúa generalizándose esta situación, lo más probable es que se produzca una cierta inflación, dado que el valor de la producción (en este caso, de los jugadores) es inferior al precio que se paga por ella.

¿Qué ocurriría si, en lugar de repartir 20 millones, repartiésemos 50 millones de euros? En primer lugar, las pujas serían muy superiores. Pongamos que se acaba pagando 25 millones de euros por Cristiano Ronaldo y 30 millones de euros por Messi. Sin embargo, el valor de mercado de ambos jugadores es exactamente el mismo, nueve y diez millones de euros, respectivamente.

En este caso, el diferencial entre el precio pagado y el valor de mercado de ambos jugadores ha aumentado, lo que acaba materializándose en una mayor inflación. Las pujas tendrán un precio cada vez mayor lo que, unido al hecho de que el valor de mercado de los jugadores continúa siendo el mismo, se acabará convirtiendo en una mayor inflación.

¿Para qué me sirve tener dinero si no puedo comprar nada?

Otra de las enseñanzas de Comunio está relacionada con el ahorro y la velocidad en la circulación del dinero. Llega un momento en el que ya no salen más jugadores al mercado porque todos pertenecen a alguno de los usuarios del juego. Por este motivo, no se realiza ninguna transacción más en el mercado y todos los usuarios acaban con la misma plantilla a no ser que se intercambien jugadores entre ellos.

Sin embargo, cada jornada se reparten los premios y el dinero correspondiente a cada jugador que haya quedado en las primeras posiciones de la tabla, y que se suma a la cuantía de la que disponía con anterioridad. Es decir, nuestra renta aumenta pero el dinero no circula porque no se genera riqueza (en este caso, no existe ningún bien o jugador que comprar).

Todo el dinero se ahorra y acaba no circulando, lo que termina por deprimir el juego y muchos jugadores incluso abandonan. La expresión vas a ser el más rico del cementerio es muy habitual cuando se dan este tipo de circunstancias.

En un símil con el mundo real, si el dinero no estuviese circulando entraríamos en crisis económicas al no existir consumo ni inversión. Además, de nada serviría atesorar dinero como medio de pago si nuestro país no es capaz de generar riqueza por sí mismo y, por lo tanto, no podemos utilizar este dinero para adquirir riqueza.

Conclusiones

En definitiva, a pesar de su sencillez de manejo, Comunio nos proporciona varias enseñanzas económicas que podrían servir como ejemplo en los colegios y universidades, en especial para explicar la inflación, un fenómeno económico muchas veces mal entendido que, sin embargo, tiene una incidencia económica muy relevante.

Y tú, ¿qué has aprendido jugando a Comunio?

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