¿Qué es exactamente una mochila austríaca?

En los últimos dos meses, se ha hablado mucho del modelo de mercado laboral austríaco. Sin embargo, siguen surgiendo dudas sobre su funcionamiento, las ventajas que aporta y los retos que plantea, así que hoy vamos a ver qué es exactamente una mochila austríaca y cómo funciona.

Esta mochila es el elemento más llamativo del modelo austríaco, aunque va muy unida también a la implementación de un contrato único, sin diferencia entre fijos y temporales salvo para casos muy concretos. Su particularidad reside en que en Austria no existe indemnización por despido como tal: las empresas pueden despedir a un trabajador a coste cero, y es entonces cuando se hace uso del capital acumulado en esta mochila. Pero repasemos en detalle su origen y su funcionamiento.

El cambio de modelo laboral en Austria

En el año 2003, un gran acuerdo entre partidos permitió una profunda reforma laboral en Austria. Su objetivo era reducir la rigidez del mercado laboral y, al mismo tiempo, ofrecer una indemnización creciente que acompañara al trabajador a lo largo de su vida laboral.

No le ha ido mal, con una tasa de paro del 4,8% (que solo ha subido un punto desde su mínimo de 3,8% en 2008) y, sobre todo, un porcentaje de trabajadores con contrato laboral temporal casi insignificante (9,2%) comparado con el 23,1% España.

Si bien se observa un crecimiento del desempleo al aplicarse la medida (algo lógico) vemos que el modelo ha mantenido los niveles de desempleo a pesar de la crisis
Aunque se observa un crecimiento del desempleo al aplicarse la medida en 2003 (algo lógico) vemos que el modelo ha mantenido los niveles de desempleo a pesar de la crisis

Así funciona la mochila austríaca

En Austria, cada trabajador cuenta con un sistema individual de indemnización por despido, la consabida mochila. Cada mes, el empresario aporta un porcentaje (1,53%)  del salario bruto del empleado a ese fondo. No obstante, ese dinero no simplemente se acumula, sino que se trata de un fondo gestionado por una caja que lo invierte en búsqueda de un rendimiento, si bien el Estado garantiza el 100% del capital.

La clave está en que ese dinero es todo para el trabajador. Si es despedido, su mochila es su indemnización (independiente de la prestación por desempleo); si cambia de trabajo, su mochila va con él; si decide crear una empresa o trabajar por cuenta propia, puede disponer de ese capital. Además, al jubilarse puede usarse como complemento a la pensión y, en caso de fallecimiento, es heredable. Se podría decir que es como un pequeño plan de pensiones que podemos rescatar en caso de despido.

Ventajas e inconvenientes de la mochila austríaca

No cabe duda de que tanto la mochila austríaca como el contrato único conforman un mercado laboral novedoso y transgresor, planteando un escenario con ciertas incertidumbres en el que destacan algunas ventajas e inconvenientes. Empezaremos por los inconvenientes, porque imagino que os estarán rondando la cabeza:

Inconvenientes

  • Elimina las trabas al despido: Este es el inconveniente más claro. Si despedir le sale gratis al empresario, aumenta la inestabilidad laboral, ya que puede ajustar su plantilla cuando quiera, sin coste alguno.
  • Aumenta los costes laborales: El hecho de que sea el empleador quien deba aportar un porcentaje del salario bruto a la mochila hace aumentar los costes salariales de la empresa y, es de suponer, que esta reduzca los salarios en la misma medida. Sin embargo, hay que matizar que las empresas ya incurren en gastos similares para disponer de una previsión de capital en caso de tener que despedir a un empleado.

Ventajas

  • Se favorece la contratación: La mochila austríaca elimina la incertidumbre de los costes futuros de una contratación, una de las barreras más habituales a la hora de ampliar plantilla en una empresa.
  • Se eliminan los contratos temporales: Aunque en Austria siguen existiendo contratos temporales para casos muy concretos, el contrato único significa que, desde el día uno, todos los trabajadores son fijos. Esto tiene una repercusión directa tanto en la remuneración (los trabajadores fijos ganan de media un 15% más que los temporales) como en la productividad, ya que sobre la base de un contrato fijo, tanto la empresa como el empleado están interesados en que su relación sea fructífera. Y es que la temporalidad no es beneficiosa ni para la empresa ni para el trabajador.
  • No existe límite a la indemnización: Actualmente, en caso de despido, un trabajador recibe 20 días de salario por año trabajado (33 si es despido improcedente) con un límite de 12 meses (24 si es improcedente). Estos límites no existen en el caso de la mochila austríaca, por lo que la indemnización es mucho mayor a medida que avanza nuestra vida laboral.
  • Se incentiva la productividad: Con el sistema español, a la hora de despedir a un empleado no se siguen solo criterios de productividad o de idoneidad, sino también de ahorro. Es decir, que se prescinde del trabajador con el que se incurre en un menor coste de despido. Eso es malo tanto para la empresa, que pierde trabajadores cualificados, como para el trabajador, que no encuentra motivación para hacer mejor su trabajo.
  • Un mercado más flexible: No sólo para las empresas, sino también para el trabajador, que sabe que su indemnización se va con él al cambiar de empleo, y no se ve “obligado” a seguir en su trabajo actual por no perder los derechos adquiridos.
  • La mochila austríaca es salario: No es salario que se cobre cada mes, pero sí una retribución que, como hemos visto antes, recuperaremos en algún momento de nuestra vida laboral, ya a modo de indemnización por despido o al llegar nuestra jubilación. La mochila es de cada trabajador, como una hucha propia que solo puede romper en determinadas circunstancias, pero que es suya.

Así es el modelo de mercado laboral en Austria, con su conocida mochila austríaca, su contrato único y sus ventajas e inconvenientes. Su implantación en cualquier país es complicada, porque requiere un cambio importante en la mentalidad tanto de las empresas como de los trabajadores, pasando de un modelo de “un trabajo para toda la vida” a uno en el que la flexibilidad del mercado laboral es la base para una economía más productiva y competitiva, pero sin por ello descuidar la protección al empleado.

En Naranja | Compartir mi estudio, compartir mi lugar de trabajo. ¿Cómo funciona el Coworking y qué beneficios nos puede dar?

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