¿Cómo se declara en el IRPF el alquiler?

La deducción estatal por alquiler de vivienda se suprimió en enero de 2015, aunque sigue vigente para los contratos firmados antes del 31 de diciembre de 2014. Sin embargo,  los ingresos obtenidos por el arrendador de la vivienda sí tributan, incluidos los alquileres de temporada o vacacionales. Este año, dado que Hacienda ha puesto el foco en detectar posibles fraudes en el alquiler, vamos a repasar cómo se declara el alquiler en el IRPF para evitar problemas con el fisco.

La declaración del alquiler del casero

El arrendador debe declarar los ingresos obtenidos por el alquiler de sus bienes inmuebles como rendimiento del capital inmobiliario. De las rentas que percibe anualmente, se deben restar los siguientes gastos deducibles:

  • los intereses de préstamos vinculados con la compra o mejora de la vivienda.
  • los impuestos como el IBI, la tasa de basura, el alumbrado o el vado.
  • los gastos de comunidad
  • los gastos de conservación y reparación de la vivienda exceptuando los de mejora o ampliación del inmueble.
  • la prima del seguro de hogar.
  • la amortización del inmueble, que es un 3% del valor catastral de construcción
  •  los gastos de suministros como luz, agua, gas y teléfono

A la cantidad que resulta de restar estos gastos a los ingresos anuales procedentes de la renta del alquiler se aplica además una reducción del 60% para obtener el rendimiento.

La declaración del alquiler del inquilino

La deducción por alquiler de vivienda habitual se suprimió en la reforma del IRPF desde enero de 2015, aunque se mantiene para los inquilinos con contratos firmados antes del 31 de diciembre de 2014 o con un contrato nuevo que sustituya a otro que ya había agotado las prórrogas permitidas en la Ley. El inquilino se puede deducir el 10,5% de la renta del alquiler, con un límite de 9.040 euros anuales si la base imponible es igual o inferior a 17.707,20 euros. La base imponible máxima que da derecho a la deducción por alquiler de vivienda es 24.107,20 euros.

Además, el inquilino se puede beneficiar de las deducciones autonómicas del alquiler que todavía están vigentes en Andalucía, Aragón, Asturias, Baleares, Canarias, Cantabria, Castilla La Mancha, Castilla y León, Cataluña, Extremadura, Galicia, Madrid y Comunidad Valenciana.

¿Cómo se declara el alquiler vacacional?

Los ingresos obtenidos por alquilar unos meses al año la vivienda hay que incluirlos obligatoriamente en la declaración del IRPF. Dentro del alquiler vacacional se incluyen los apartamentos de la playa, las casas rurales o las viviendas que se alquilan a través de las plataformas online como Airbnb, Homeaway, Windu… sin que constituyan una actividad económica.

Al hacer la declaración, hay que diferenciar el tiempo que la vivienda está alquilada y cuando está vacía. En el periodo de alquiler, las ganancias obtenidas se declaran como rendimiento del capital inmobiliario, que es el resultado de restar a los ingresos los gastos deducibles, limitados a los días que la vivienda está alquilada. También se puede deducir la totalidad del gasto de las agencias que gestionan el alquiler o la publicidad realizada para alquilar la vivienda.

El tiempo que la vivienda no está alquilada se tiene que declarar como segunda vivienda. En este caso, se calcula el 1,1% del valor catastral de la vivienda, o el 2% si se revisó antes de 1994, y el resultado se divide entre los 12 meses del año. La cantidad que debemos incluir en la declaración es el resultado de multiplicar el valor mensual por los meses que la vivienda está vacía.

Por ejemplo, para una vivienda con un valor catastral de 80.000 euros, alquilada tres meses al año, el cálculo es el siguiente:

  • 1,1% de 80.000 = 880.
  • Esta cantidad se divide entre los 12 meses del año 880:12= 73,3
  • Y finalmente se multiplica por los 9 meses que la vivienda está vacía 73,3 x 9 = 659,7, que es la cantidad que se incluye en la declaración y tributa de acuerdo a la escala del impuesto. 
  • A esta renta hay que sumarle la cantidad obtenida cuando el inmueble está alquilado.

En definitiva, hay que declarar los ingresos procedentes del alquiler. En caso contrario, la Agencia Tributaria puede imponer sanciones que van desde el 50% al 150% de la cantidad no declarada, según el grado con el que se califique la sanción.

“Esta publicación es de carácter meramente informativo. Del mismo modo, la tributación del cliente y el asesoramiento del que disponga siempre se encontrarán bajo su total responsabilidad. Aquí puede consultar el Manual de la Renta 2016 de la Agencia Tributaria.”

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