¿Te ha vuelto a tocar pagar en la declaración? Así puedes reducir tu factura fiscal el próximo año

Estamos en pleno mes de noviembre y todavía son muchas las personas que siguen dándole vueltas a su declaración de la renta. Pero, un momento, ¿no había acabado el 30 de junio? Sí, pero el mes de noviembre todavía marca una importante cita con la Agencia Tributaria.

En concreto, el 6 de noviembre es el día en el que todos aquellos contribuyentes cuya declaración les haya salido a pagar tienen que abonar el segundo plazo del importe de la cuota, por valor del 40 % del total. Y, como siempre por estas fechas, vuelve a nuestras mentes la misma pregunta: pero, ¿qué puedo hacer yo para ahorrar en mi declaración el año que viene?

¿Por qué mi declaración me ha salido a pagar?

La primera pregunta que deberíamos hacernos incluso antes de plantearnos cómo ahorrar en la declaración es: pero, ¿por qué todos los años me sale a pagar la declaración? El motivo es sencillo: porque lo que hemos pagado de forma anticipada mes a mes el año pasado es menor que lo que nos corresponde pagar por IRPF en el ejercicio fiscal.

Al final, todos los contribuyentes tienen que pagar lo mismo a Hacienda en función de sus ingresos. La diferencia entre unos y otros está en que hay quién paga el grueso del impuesto de forma anticipada (por ejemplo, en las retenciones en su nómina) y otros tienen que pagar la mayor parte de golpe en la declaración.

Pero, ¿existe la posibilidad de incrementar estos pagos anticipados a cuenta para pagar menos en la declaración? Lo cierto es que poco podemos hacer. Tanto las retenciones de los asalariados como las de los autónomos están establecidas por Ley, lo que implica que nuestros pagos mensuales a Hacienda están determinados mes a mes.

Esto hace que, debido a la propia configuración del IRPF por tramos, un contribuyente que, por ejemplo, tenga dos pagadores, le tocará pagar en su declaración con casi total seguridad. Cada uno de los pagadores le aplicará las retenciones que corresponda como si fuese el único; sin embargo, aunque el hecho de tener dos pagadores no implica directamente que vaya a aumentar nuestra cuota tributaria, lo más probable es que nos salga a pagar por el aumento de ingresos que esto implica.

¿Hay alguna opción para pagar menos el año que viene?

La respuesta es sí. Existen una serie de deducciones en la declaración que el contribuyente puede aprovechar para reducir su factura fiscal. Así que, si este es tu caso, aún estás a tiempo de aprovecharte de alguna de ellas.

Planes de pensiones

Las aportaciones a los planes de pensiones son deducibles en su totalidad hasta un máximo de 8000 € o el 30 % de la suma de los rendimientos netos del trabajo o de actividades económicas del contribuyente. El impacto en nuestra factura fiscal es bastante grande y puede permitirnos ahorrar hasta un 47 % en la cuota a pagar de la declaración.

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Compensar ganancias con pérdidas patrimoniales

Si tienes pensado liquidar alguna inversión que esté acarreando pérdidas, lo más probable es que te interese hacerlo antes del 31 de diciembre. De este modo, podrás compensar las ganancias patrimoniales obtenidas con estas pérdidas para reducir tu base imponible del ahorro y, por tanto, ahorrarte una cierta cantidad de dinero en tu declaración.

Invierte en una empresa de nueva creación

Desde 2013, la legislación permite a los inversores en empresas de nueva creación obtener beneficios fiscales. En concreto, el contribuyente podrá deducirse el 20 % de las cantidades aportadas hasta un máximo de 50.000 €.

Tus donaciones a entidades sociales tienen premio

Las donaciones realizadas en favor de asociaciones y fundaciones sin ánimo de lucro son también deducibles en el IRPF. Los contribuyentes tendrán derecho a deducirse el 75 % de los primeros 150 € y el 30 % del resto, salvo en el caso de donaciones realizadas de forma habitual a esa entidad, en cuyo caso este porcentaje aumentará hasta el 35 %.

No olvides guardar todos tus tickets escolares

Tirar a la basura algunos resguardos, tickets o recibos puede marcar también la diferencia. Muchos gastos pueden suponer un recorte importante del IRPF, pero solo se podrán justificar si cuentan con el recibo correspondiente. Este es el caso de los gastos de guardería que aplican algunas Comunidades Autónomas.

En definitiva, si en pleno mes de noviembre todavía estás pensando en Hacienda es porque tu declaración de la renta te ha salido a pagar más de lo que quizá tenías pensado. Pero no hay de qué preocuparse; reducir tu factura fiscal puede ser más fácil de lo que parece.

En Naranja | Beneficios fiscales en los planes de pensiones para ayudar a decidir tu futuro

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