Tipos de contratos
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Da igual si buscas tu primer trabajo, quieres cambiar de empleo o conseguir un puesto fijo en una empresa. Antes de estampar tu firma en un contrato laboral es importante que tengas claro cómo funciona, así como los diferentes tipos de contratos laborales que hay en España.

Qué es un contrato laboral

Un contrato laboral es el acuerdo entre la empresa y el trabajador que regula los términos de su relación. En otras palabras, es el documento que recoge la actividad que desarrollarás, el número de horas durante las que lo harás, el salario que recibirás y tus derechos y obligaciones como empleado.

Datos básicos del contrato laboral
Datos trabajador Datos de la empresa y del trabajador.
Comienzo contrato Fecha de inicio de la relación laboral.
Costes de cambiar la hora Las condiciones del servicio, que son básicamente el número de horas semanales, los días laborables, el horario y el lugar de trabajo.
vacaciones contrato La forma en la que se computarán las vacaciones, que puede ser en días naturales o laborables.
Funciones trabajador El objeto del contrato, que resume las funciones del trabajador y la categoría del mismo.
Periodo de prueba Periodo de prueba, en caso de haberlo, y bajo qué condiciones se llevará a cabo.
Remuneración contrato La remuneración, incluido el número de pagas en el que se percibirá. Este dato será normalmente el salario bruto y no el neto.
Convenio colectivo El convenio colectivo que se aplica.
Tipos de contratos El tipo de contrato de trabajo.

 

¿Quién puede firmar un contrato laboral en España?

Para poder firmar un contrato y trabajar en España es necesario cumplir una serie de condiciones de residencia, nacionalidad o edad.

En primer lugar, hay que tener más de 16 años, estar legalmente emancipado o contar con la autorización de los tutores legales. En cuanto a la nacionalidad, salvo los ciudadanos de la Unión Europea, Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza, es necesario contar con un visado de trabajo para poder trabajar legalmente en España. Existen diferentes tipos de visado, desde estudios hasta trabajo, residencia y tránsito, y cada uno cuenta con sus propias condiciones.

En cualquier caso, si vienes del extranjero necesitarás el pasaporte en regla y un permiso de residencia.

Tipos de contratos

Hay más de un tipo de contrato laboral en función de la duración y las funciones que vas a realizar. Por fortuna, el número de modalidades de contratos laborales ha ido reduciéndose con el tiempo. Si hace algunos años había más de 40 tipos de contrato diferentes, desde 2013 sólo conviven cuatro modalidades de contratos laborales, aunque hay pequeñas subdivisiones dentro de las mismas.

Estos son los cuatro tipos de contrato que se pueden firmar en España:

Tipos de contratos: indefinido

Contrato indefinido

La principal característica de un contrato indefinido es que existe una fecha de inicio, pero no de fin, de ahí su nombre.

Por definición, son los contratos más estables que hay; y también los que más se incentivan desde el Gobierno. Todas las ayudas a la contratación están enfocadas a este tipo de contrato. Así, hay incentivos fiscales o económicos concretos para la contratación indefinida de jóvenes, mayores de 50 años, personas en riesgo de exclusión social, con minusvalías…

Tipos de contratos: contrato temporal

Contrato temporal

Lo que define a esta modalidad de contrato laboral es que se firma por un tiempo determinado. Su duración puede estar exactamente delimitada en el documento o no, en función del tipo de contrato temporal. Y es que aquí también se pueden distinguir diferentes subcategorías.

En cualquier caso, si va a superar las cuatro semanas de duración y es a jornada completa, el contrato se formalizará por escrito.

A partir de ahí, se pueden establecer diferentes cláusulas que sirven para distinguir entre distintos tipos de contrato temporal. Estas son las más recurrentes:

Contratos de obra y servicio De obra y servicio. Se usa cuando se sabe la fecha de inicio y la de fin, pero existe posibilidad de que esta última se alargue. Su duración máxima es de tres años, pero se puede prorrogar 12 meses más. Además, este tipo de contrato está limitado a una obra y servicio concretos, de manera que el trabajador no podrá hacer otras tareas fuera del mismo.
Contrato de interinidad De interinidad. Hay diferentes contratos de interinidad, que son los que se usan para sustituir a trabajadores que están en una excedencia, formándose o en cualquier otra circunstancia que les impide trabajar. Básicamente son contratos de sustitución donde realizarás la labor de la otra persona hasta que ésta se reincorpore a la empresa.
Contrato de relevo De relevo. Es similar al anterior, solo que en este caso se entiende que la sustitución va a tener carácter temporal. Se utilizan cuando se va a jubilar un trabajador, normalmente una jubilación parcial, y se contrata a otro para que le sustituya esas horas que deja de trabajar, para que después lo haga definitivamente cuando este acceda a la jubilación completa.
Contratos eventuales Eventuales. Este tipo de contratos se firman cuando la empresa necesita hacer frente a un aumento puntual de la producción. Su duración no puede superar los seis meses, salvo que se indique lo contrario en el convenio colectivo.
Tipos de contratos: contrato en prácticas

Contrato en prácticas

El objetivo de esta modalidad de contrato es que el trabajador pueda tener una experiencia laboral práctica relacionada con los estudios que está cursando. Por eso mismo se supone que el trabajo que va a desempeñar tiene que ser adecuado a su nivel de formación, de manera que le permita tener un aprendizaje práctico y específico.

La duración de estos contratos debe ser de entre 6 meses y dos años y tienen que ser siempre remunerados. De hecho, un trabajador en prácticas no puede cobrar menos de un 60% de lo que cobraría un trabajador convencional que realice las mismas funciones.

Además, para poder firmar un contrato en prácticas no pueden haber pasado más de 5 años desde que se terminaron los estudios sobre los que se realizan las prácticas.

Contrato para la formación y aprendizaje

Contrato para la formación y el aprendizaje

Esta última modalidad de contrato laboral está específicamente pensada para quienes quieren compaginar estudios y trabajo. Su objetivo es cualificar al trabajador para un determinado puesto de trabajo al tiempo que recibe formación.

Para poder firmar un contrato de trabajo para la formación y el aprendizaje hay que tener menos de 25 años. Su duración debe ser de entre uno y tres años como máximo y es obligatorio que exista una remuneración.

Además, durante el primer año el 25% de la jornada laboral debe estar dedicado a la formación, reduciéndose a un 15% durante el segundo y tercer año.

Salvo los contratos de carácter temporal, el resto de tipos de contratos incluyen normalmente algún tipo de bonificación para la empresa, bien fiscal o bien en las cuotas de la Seguridad Social que paga por sus trabajadores. Es importante conocer estas circunstancias, pues te ayudará a negociar mejor tu salario.

Jornada completa o parcial

Todos los tipos de contratos se pueden firmar a jornada completa o parcial. En este caso no se trata de un tipo de contrato, sino más bien del tipo de jornada laboral.

Como su propio nombre indica, la jornada completa será la que sume todas las horas que marque el convenio colectivo para ese sector o puesto. La jornada parcial supone trabajar menos horas que lo estipulado para la jornada ordinaria.

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En Naranja I Cómo leer un contrato de trabajo (y saber que está bien)

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