¿Una forma alternativa de acceder a tu nueva casa? Así funciona la propiedad compartida de una vivienda

España es un país de propietarios donde la compra de vivienda tradicionalmente ha superado al alquiler, aunque ahora se está produciendo un cambio. En los últimos años, el alquiler ha experimentado un fuerte incremento, principalmente entre los jóvenes, que son el colectivo con mayor dificultad para acceder a una vivienda en propiedad. Sin embargo, comprar o alquilar una vivienda no son las únicas formas de acceder a este preciado bien.

En Europa, en los últimos años, se ha puesto de moda la propiedad compartida. Se trata de una forma de acceso a la vivienda asequible que se caracteriza por ser más flexible y estable, ya que permite al propietario adquirir la propiedad de forma progresiva para evitar el sobreendeudamiento.

La propiedad compartida es una tenencia de la vivienda, habitual en Reino Unido, donde más de 170.000 británicos son titulares de una vivienda compartida, y Holanda desde hace varias décadas. En España, Cataluña fue pionera en la introducción de esta figura en el Código Civil en 2015.

¿En qué consiste la propiedad compartida?

La propiedad compartida consiste en la adquisición gradual de la vivienda a partir de un pago inicial que representa un porcentaje del inmueble, mientras que el resto de la propiedad, que queda en manos del vendedor, se adquiere a través de cuotas periódicas sucesivas.

Hipoteca NARANJA

Elige bien

Estar bien es estar con quien tú quieras estar. Elige bien.

Desde euríbor +0,99%
1,99% TIN primer año
(1,77 % TAE Variable)*.

0 % comisión de apertura.
0 % comisión por subrogación.
0 % compensación por desistimiento parcial o total.

Por su parte, el propietario formal de la vivienda tiene derecho a recibir el precio por la venta y a acordar el pago de una cuantía económica a modo de renta por la parte que retiene. Esta se irá reduciendo a medida que el comprador adquiera más porcentaje de propiedad. El tiempo máximo para que se realice la compra total será de 30 años, salvo que las partes acuerden lo contrario.

Por ejemplo, se puede adquirir inicialmente un 20 % de una vivienda cuyo valor es de 200.000 €, lo que supone un desembolso inicial de 40.000 €, y por el resto se paga una renta al vendedor. De este modo, si se necesita hipoteca, la cantidad a financiar es menor, lo que facilita el acceso para las personas con menos recursos económicos.

El 80 % restante se puede comprar en sucesivos paquetes, como mínimo del 10 %, de manera que a medida que se adquiere más propiedad, disminuye la renta que se paga al vendedor.

Eres dueño de la vivienda para lo bueno y lo malo

La ventaja para el comprador es que es propietario de la vivienda desde el principio, lo que significa que tiene la posesión, el uso y disfrute de la vivienda sin desembolsar el importe íntegro de la misma. A diferencia de lo que ocurre cuando se trata de una vivienda alquilada, donde el inquilino no puede hacer reformas, aquí el comprador puede reformar la vivienda, participar en las juntas de la comunidad de propietarios y hasta dejar en herencia su parte de la propiedad.

Pero, eso sí, como propietario de la vivienda, el comprador es el responsable del pago de todos los gastos que genera la vivienda, así como de los impuestos y tributos asociados como el IBI.

Una propiedad compartida no es un alquiler con opción a compra

A pesar de que la propiedad compartida tiene semejanzas con el alquiler con opción a compra, pues en ambos casos se paga un alquiler periódico, son dos modalidades diferentes.

La principal diferencia es que en la propiedad compartida se adquiere la propiedad desde el primer pago, mientras que en el alquiler con opción a compra solo se adquiere la propiedad cuando se paga la totalidad del precio de la vivienda.

En conclusión, la propiedad compartida combina la estabilidad que caracteriza la compra de la vivienda con la flexibilidad que concede el alquiler, evitando que el comprador se endeude en exceso para acceder a una vivienda. A pesar de sus ventajas, de momento solo es posible en Cataluña.

En Naranja | ¿Comprar una vivienda para alquilar o invertir en un fondo? Las ventajas e inconvenientes de cada alternativa

Conversación