emociones invertir
Tiempo de lectura: 4 minutos

Ser frío y racional a la hora de gestionar nuestro dinero es complicado. Cuanto tomamos decisiones económicas lo hacemos influenciados por nuestras emociones; si nos sentimos felices tendemos a gastar igual o más que si actuamos movidos por la envidia de poseer lo que tienen otros.

Así lo ha demostrado la economía conductual defendida por los premios Nobel Richard Thaler y Daniel Kahneman. Pero además de los sesgos cognitivos que condicionan nuestro comportamiento a la hora de invertir, también las emociones tienen unas consecuencias directas en nuestra manera de gestionar el dinero y las inversiones.

Si somos felices compramos más acciones

Cuando somos felices vemos todo positivo. No es una percepción personal, es que así lo han demostrado algunas investigaciones que destacan nuestra capacidad de ser más receptivos a la información general cuando estamos contentos, sin prestar demasiada atención a los detalles.

Llevado a las inversiones, esto significa que las personas felices valoran más sus posibilidades de ganar dinero en la bolsa y, por tanto, compran más acciones. Si esto se une a que diferentes estudios señalan que las acciones tienden a aumentar en valor con el buen tiempo como consecuencia del efecto que la luz solar tiene en el estado de ánimo, la consecuencia es que el precio de las acciones sube al aumentar la demanda.

La tristeza lleva a caídas en los mercados

Del mismo modo, hay estudios, entre ellos el Stock Returns and The Weather Effect, publicado en el Journal of Financial Economics en 1980, que demuestran que las caídas en las bolsas están vinculadas al aumento de la tristeza y la depresión que se produce en los meses de invierno cuando hay menos horas de luz solar. En esas circunstancias aumenta nuestra aversión al riesgo, que es una de las emociones que definen nuestro perfil inversor.

No obstante, también se han realizado algunos experimentos sobre la manera de comportarse de algunas personas cuando están tristes; la conclusión es que estamos dispuestos a pagar mucho más por el mismo artículo con el fin de mejorar nuestro estado  de ánimo.

Broker NARANJA

Más bolsa por menos

Broker NARANJA te ofrece la mejor combinación de tarifas con la que podrás invertir más y pagar menos.

Con menos comisiones, 0 €comisión de custodia* y 0 €comisión por cobro de dividendos y otras operaciones financieras.

*En caso de no realizar una operación de compraventa de acciones o ETFs (derechos excluidos) en cualquier mercado durante el semestre natural, la comisión de custodia será de 4,84€ (IVA incluido) por clase valor.

El miedo a perder limita nuestra capacidad inversora

Es una evidencia que el miedo a la pérdida nos paraliza y hace que no tomemos decisiones adecuadas sobre cómo invertir nuestro dinero. Ser cautos puede ser positivo a la hora de poner límites al riesgo de nuestras inversiones, pero también puede provocar que optemos por no tomar ninguna decisión de inversión por la aversión a la pérdida. De hecho, hay estudios que sugieren que sufrimos mucho más la pérdida de una cantidad determinada de dinero que el placer que sentimos si conseguimos una ganancia similar.

Por aburrimiento tomamos decisiones arriesgadas

Estar aburridos puede llevarnos a tomar decisiones arriesgadas en el momento de invertir nuestro dinero solo para romper con la monotonía y apatía que sentimos. El problema es que no sopesamos las decisiones porque solo actuamos movidos por el aburrimiento, lo que puede tener nefastas consecuencias para nuestros ahorros. Además, cuando estamos aburridos tendemos a gastar más solo para animarnos.

El sentimiento de culpa nos empuja a comprar más de la cuenta

El sentimiento de culpa es como la pescadilla que se muerde la cola. Por un lado, sentirnos culpables nos empuja a gastar más para reducir este sentimiento de culpabilidad, pero la consecuencia de esta actuación nos hace sentirnos más culpables todavía. Actuar de este modo puede tener un efecto negativo en las finanzas a largo plazo. En lugar de sentirnos culpables por haber invertido más de lo que nuestra capacidad nos dice, lo que debemos hacer es preparar una hoja de ruta para planificar nuestras inversiones en función de nuestro horizonte temporal.

No envidies a tus vecinos, porque afectará a tu dinero

La envidia es la responsable de que tomemos malas decisiones a la hora de gestionar el dinero porque queremos tener lo que tienen nuestros compañeros y amigos pensando que son más felices que nosotros por poseerlo, aunque la realidad sea muy diferente. Intentar seguir el ritmo de vida de nuestros amigos puede provocarnos grandes pérdidas e insatisfacción si no podemos tener lo que ellos tienen.

Por codicia perdemos dinero por querer ganar más

El problema de dejarnos guiar por la codicia es que nos empuja a querer ganar dinero de forma rápida y fácil y lo que conseguimos al final es perder. En los momentos en los que sube la bolsa, la codicia nos empuja a invertir para no perdernos la posibilidad de ganar sin valorar si es el momento adecuado de compra lo que en muchas ocasiones nos lleva a perder en lugar de ganar.

Recuerda que, aunque no son los siete pecados capitales, la felicidad, la tristeza, el miedo, el aburrimiento, la culpa, la envidia y la codicia son tan peligrosas o más para tu comportamiento inversor. Así que controla las emociones y analiza con frialdad las decisiones cuando vayas a invertir tu dinero.

En Naranja | No dejes que las emociones condicionen tu inversión
Imagen | Helena Lopes


Tu opinión es muy importante para nosotros.

¿Te ha aportado valor esta información?

1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas (3 votos, media: 5,00 sobre 5)
Cargando…