correlación de activos al invertir
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Una de las cosas más importantes que tendrás que hacer como inversor es elegir la composición de tu cartera de inversión. En otras palabras, decidir dónde inviertes tu dinero. Esto es lo que se denomina como asset allocation y la correlación entre activos es una parte fundamental de ello.

Qué es la correlación

La correlación es un término estadístico. Se refiere a la relación lineal que existe entre dos o más variantes. En el ámbito de la inversión, cuando dos mercados están muy correlacionados de forma positiva, su comportamiento tiende a ser similar ante los mismos estímulos.

La correlación puede aplicarse sobre cualquier activo y afecta tanto a acciones como a fondos de inversión e incluso índices enteros. Por eso es tan importante tenerla en cuenta al diseñar el asset allocation de tu cartera de inversión.

La correlación entre dos activos puede ser negativa o positiva. Como acabamos de ver, si es positiva, los dos se comportarán de forma similar y si es negativa, lo harán de forma diametralmente opuesta. Así, en el primer caso, si el precio de uno de los dos activos sube, el otro también lo hará de forma previsible, y en el segundo caso, si uno sube, el otro bajará, y viceversa.

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Para qué sirve la correlación

La correlación es una de las medidas que debes valorar al estudiar la composición de tu cartera de inversión. De hecho, es una forma de asegurar una buena diversificación de tus inversiones.

En este sentido, una cartera de inversión con activos muy poco correlacionados o correlacionados de forma negativa será menos volátil que otra con activos correlacionados de forma positiva. El motivo es que cuando una parte de ellos caiga, los otros subirán o al menos mantendrán su valor.

La contrapartida es que tampoco maximizarás la rentabilidad, ya que cuando una parte de tu cartera esté subiendo, la otra no lo hará. Al final, tus activos nunca van a subir todos a la vez.

A cambio, tu inversión será más segura, entendida la seguridad como una menor posibilidad de sufrir pérdidas. Teniendo en cuenta que odiamos perder mucho más de lo que nos gusta ganar, este termina siendo el principal leimotiv de buena parte de los inversores y lo que guía la asignación de activos en su cartera.

Cómo se calcula la correlación entre dos activos y en toda tu cartera

La forma más rápida de ver la correlación entre dos activos es enfrentar su evolución a lo largo del tiempo. Un simple vistazo al gráfico te permitirá ver esas diferencias en su comportamiento y lo que hacen en cada momento.

Si prefieres hacerlo de forma más completa, puedes utilizar la clásica hoja de Excel. Para calcular la correlación entre activos necesitarás las rentabilidades históricas de los activos o fondos de inversión de tu cartera. Con ellos, bastará con utilizar la fórmula de Excel COEF.DE.CORREL. que hará los cálculos con el coeficiente de correlación de Pearson, una fórmula estadística que mide la relación entre dos variables, en este caso, entre dos activos.

¿Qué coeficiente de correlación es adecuado para una cartera de inversión?

El coeficiente de correlación de Pearson oscila entre el 1 y el -1. Para una buena diversificación de la cartera es necesario buscar una correlación negativa de los activos. Así, todo coeficiente que esté por debajo del cero será idóneo.

También estará suficientemente diversificada una cartera cuya correlación no supere el 0,5. Pero por encima de esa cifra, el grado de diversificación entre los activos será menor y quizás debas incluir algún fondo con un perfil diferente a los que tengas contratado.

Ejemplos de correlación positiva y correlación negativa

El ejemplo más clásico de correlación negativa se da entre renta fija y renta variable. Normalmente cuando la bolsa sube, los bonos bajan y viceversa, un fenómeno que está también relacionado con otras variables como los tipos de interés. En este sentido, cuando los tipos son bajos, el rendimiento de los bonos es limitado y el dinero termina en la renta variable buscando un rendimiento adecuado.

Algo parecido sucede con el oro, que normalmente se ha considerado como activo refugio, y suele usarse para diversificar fondos con un alto porcentaje de renta variable, como el Fondo Cartera NARANJA 90, que tiene un 10% de oro en su composición. Y es que cuando el dinero huye de la bolsa, el oro es uno de los primeros activos en recibirlo, y por tanto su correlación es negativa.

Otra de las correlaciones más conocidas en los mercados financieros tiene al oro y el dólar como protagonistas. Se trata de una correlación negativa, de manera que cuando la cotización del dólar sube, la del oro baja, algo que históricamente también ha sucedido con el petróleo y el dólar, aunque cada vez con menos intensidad.

Pero también hay ejemplos bastante claros en los mercados de correlaciones positivas, como la que existe entre la bolsa estadounidense y las principales bolsas europeas. Y es que cuando el mercado estadounidense sube o baja, arrastra al resto de plazas del mundo, especialmente las europeas. Así lo atestigua el siguiente gráfico histórico de los índices S&P 500 y Eurostoxx50. Como se puede ver, ambos se mueven de forma similar. Este es el mejor ejemplo de una correlación.

Comparativa de la correlación bolsa EEUU y Bolsa Europea

En España, cuando suben los bancos, lo suele hacer todo el Ibex 35, porque la correlación entre el selectivo español y el sector bancario es muy alta, entre otras cosas por el gran peso que tiene el sector bancario dentro de este índice.

Cómo diversificar mi cartera para reducir la correlación

Al final, la correlación global de la cartera dependerá de la correlación entre cada uno de los activos que la compongan. Si tienes muchos fondos, pero son todos de renta fija, es fácil que la correlación entre ellos sea positiva y eso se traslade a tu cartera. Por eso mismo, para evitar este fenómeno, se suelen incluir fondos de renta fija y renta variable en una misma cartera.

Por ejemplo, el Fondo Cartera NARANJA 50/50 combina un 50% de renta variable con un 50% de renta fija, que tienen una correlación negativa, manteniendo así una cartera diversificada.

 

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