En las acciones, valor y precio no son lo mismo, y solo un necio lo confunde

¿Cuánto vale una acción? Es fácil que la primera respuesta que te venga a la mente sea el precio que acabas de pagar por ella. Craso error. Una de las primeras cosas que debes aprender si no quieres equivocarte al invertir en bolsa es saber diferenciar entre el valor y el precio de una acción. Distinguir ambos conceptos te ayudará en tus inversiones, además de a tomar decisiones de consumo como la compra de una casa.

Diferencias entre precio y valor de una acción

El valor de un título bursátil no es el mismo que su precio. Así, mientras el precio es fácilmente cuantificable, pues es lo que has pagado por la acción, su valor también se puede cuantificar, pero no es tan objetivo y dependerá en cierta medida de la percepción de cada persona.

El precio de una acción está cerrado. Es lo que pagas por ella o, mejor dicho, lo que estás dispuesto a pagar. No hay que hacer grandes cálculos. A modo de ejemplo, Apple cotiza a 176 $, así que ese es su precio.

¿Y el valor? Calcularlo es algo más complejo y, de hecho, existen diferentes formas de valorar una empresa y, por lo tanto, una acción. Para ello se puede tener en cuenta el valor contable de los fondos propios, lo que dicen los datos financieros o el potencial del sector en el que opera, entre otros muchos indicadores. Y es que un título bursátil no deja de ser una pequeña porción de una empresa que compras o vendes en bolsa.

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Determinar el valor de una empresa es mucho más difícil que saber cuánto tendrás que pagar por comprar la acción en un momento determinado. Ya lo dijo Warren Buffett: “el precio es lo que pagas, el valor es lo que recibes”.

Como calcular el valor de acción

Algunos ejemplos de diferencia entre valor y precio

Para que lo entiendas mejor, vamos a darte dos ejemplos que te pueden ayudar. El primero es el del precio del bitcoin, que ha pasado de los casi 20.000 $ de diciembre a los 8.500 $ a los que cotiza ahora. ¿Ha habido algún cambio tan radical en la criptodivisa que explique este desplome? La realidad es que su valor no ha variado tanto en los últimos meses, pero sí su precio.

Pero si las monedas virtuales te parecen ciencia ficción, piensa en las viviendas y en el estallido de la burbuja inmobiliaria. Una casa pasó de costar 250.000 € a tener un precio de 100.000 € en pocos meses. Sin embargo, el valor para su dueño seguía siendo el mismo que cuando la compró si lo hizo para vivir en ella. El precio de la casa puede cambiar, es volátil, pero su valor no lo es tanto. Con las acciones ocurre algo parecido.

En el ámbito del consumo sucede algo similar. Siguiendo la paradoja del agua y el diamante de Adam Smith, el valor del agua es enorme. Sólo hay que pensar que es imprescindible, pero como la propia naturaleza facilita el acceso a ella de manera abundante y no se utiliza para comprar ni para intercambiar por nada, su precio es bajo. Por el contrario, un diamante tiene un valor escaso, ya que su uso es limitado. Sin embargo, su precio es muy alto, como también pasa con el oro.

Cómo saber si una acción está cara o barata

Si el precio es lo que pagas y el valor lo que obtienes, nada como buscar acciones de gran valor a un precio reducido. ¿Cómo puedes saber cuándo hay una buena relación entre precio y valor en una acción? En otras palabras, ¿qué técnicas desvelan cuándo una acción está cara o barata? Hay cuatro herramientas que te pueden ayudar:

  • El PER o Price Earning Ratio. Este ratio financiero ilustra cuántas veces está contenido el precio de una acción en su valor contable. En este artículo puedes ver cómo usar el PER para evaluar una inversión.
  • El valor en libros. Es el valor de los activos de la compañía atendiendo a su contabilidad. Para hacer el cálculo sólo hay que sumar el valor de los bienes de una empresa menos el de sus deudas y dividir el resultado entre el total de acciones que hay en el mercado. El resultado será el precio real de la compañía, que debería estar con el de la acción. Si está por encima, la acción está sobrevalorada, si está por debajo, puede estar infravalorada.
  • Rentabilidad por dividendo. Es una métrica enfocada al dividendo ya que en teoría, una acción que reparte dividendo tiene una buena salud, aunque no siempre tiene por qué ser así.
  • Beneficio por acción. Es una medida que surge de dividir el número de acciones entre el beneficio de la empresa. Para que el cálculo sea lo más fidedigno posible, es importante atender a su evolución histórica y a posibles elementos extraordinarios como venta de activos en momentos puntuales.

Las cuatro herramientas están enfocadas a ver el valor real de la compañía y todas se basan en datos de rentabilidad real y valor de los activos de la empresa. Otras herramientas como el análisis técnico te ayudarán a conocer el precio de una acción y su posible evolución, pero no te dirán mucho sobre su valor.

Valor y precio: un debate que no es nuevo

En cualquier caso, la diferencia entre valor y precio no es algo nuevo. A lo largo de la historia, esta diferencia ha suscitado encendidos debates entre diferentes corrientes económicas, en los que, incluso, han intervenido poetas españoles. Ya lo decía Antonio Machado: “solo un necio confunde valor y precio”.

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