Nueve conceptos básicos que deberías conocer antes de comenzar a invertir

Aunque la operativa en bolsa no es en sí misma complicada, siempre es conveniente contar con algo de ayuda, especialmente en las primeras etapas, con el fin de no caer en errores de inversor novato. Y para ello, qué mejor que informarse y conocer qué significan y cómo funcionan algunos de los elementos más importantes de los mercados financieros.

Por esta razón, hemos elaborado un pequeño diccionario con nueve conceptos que, aunque a todos nos suenan, puede que no tengas claro qué quieren decir exactamente o cuál es su función.

¿Estás preparado? Vamos a ello.

La bolsa de valores, el mercado de abastos financiero

La bolsa es para las acciones y otros valores, como el mercado de abastos lo es para los comercios de alimentación. Son plazas (de hecho, las bolsas también son llamadas así) que brindan las facilidades necesarias para poner en contacto a los inversores y las empresas con el fin de que la compra y venta de valores se pueda poner en marcha.

Es, por tanto, el mercado donde se ponen en contacto los inversores que buscan una rentabilidad por sus ahorros y las empresas que necesitan recursos económicos para llevar a cabo sus inversiones.

¿Cómo se ha comportado la bolsa? Así funcionan los índices bursátiles

En la bolsa cotizan multitud de valores que, cuando reúnen una serie de características comunes, se agrupan en los conocidos como índices bursátiles. Los más comunes son los índices sectoriales, compuestos por empresas de un mismo sector, o los índices nacionales, que reúnen activos de un mismo país.

Broker NARANJA

8€ por operación en bolsa española.

Hasta 30.000€

Broker NARANJA te ofrece la mejor combinación de tarifas con la que podrás invertir más y pagar menos

Herramientas gratuitas para sacarle más partido a la bolsa.
0€ custodia* y 0€ cobro de dividendos.

Al igual que ocurre con el resto de activos, los índices bursátiles también fluctúan de acuerdo con el comportamiento que hayan tenido los valores que lo componen. De este modo, sirven como referencia para conocer el comportamiento general de determinados tipos de activos, sectores o países. Los índices son, por tanto, los indicadores más importantes a la hora de conocer el comportamiento de la bolsa.

El IBEX es el índice español más importante

El IBEX no es solo una cabra presente en la cordillera de los Alpes; También es el índice bursátil más importante de la bolsa española. En él cotizan las 35 mayores empresas de nuestro país, como el banco Santander, Inditex, el BBVA o Telefónica, entre muchos otras. Su evolución diaria se calcula en función de la cotización que hayan tenido todos los valores que lo componen de forma ponderada, es decir, dando más peso a los valores más grandes.

Se mide en puntos, que no es más que una medida que se utiliza como referencia tomando como base los 3000 puntos que tenía cuando nació allá por 1992. Por ejemplo, si el IBEX alcanza los 11.000 puntos, quiere decir que se ha revalorizado un 265 % desde que se puso en marcha.

El Mercado Continuo, el hermano pequeño del IBEX

Dado que en el IBEX tan solo están representadas las 35 mayores empresas del país, entonces ¿dónde está el resto? En el mercado continuo. Se trata, por tanto, del índice en el que cotizan el resto de empresas españolas que no lo hacen a través del IBEX.

Sin embargo, ni el mercado continuo ni el IBEX son dos fotografías estáticas. Cada seis meses, los expertos realizan una revisión de los valores que componen ambos índices para determinar qué valores pueden salir del primero e integrarse en el segundo si por tamaño han superado a alguna de las 35 empresas más grandes.

El Mercado Alternativo Bursátil, la bolsa de las pymes

Más allá del Mercado Continuo y el IBEX también hay vida, pues no solo las grandes empresas cotizan en bolsa. Los inversores también pueden comprar y vender acciones de empresas más pequeñas a través del Mercado Alternativo Bursátil (MAB), un mercado organizado y adaptado a las características y tamaño de estos valores.

En el MAB podemos encontrarnos empresas tan conocidas como Imaginarium, la Zinkia de Pocoyó o Altia, entre muchas otras.

Las acciones, las partes del pastel de las empresas

Hasta ahora, tan solo hemos hablado de valores bursátiles como un todo que cotizan a través de los índices. Sin embargo, lo que realmente se vende y se compra en la bolsa no son empresas completas, sino partes alícuotas de las mismas conocidas como acciones.

Las acciones son “partes” de las empresas (o, más bien, de las sociedades anónimas) que cotizan en bolsa. De hecho, el precio de una empresa en bolsa es el que tiene cada una de sus acciones, que es el que deberá pagar un inversor cuando quiera comprar una acción. Cuantas más acciones de una empresa tenga una persona de esa empresa, más propiedad de la misma tendrá.

¿Cuánto puede ganar un accionista? Los dividendos tienen la respuesta

Una parte de los beneficios que obtiene una empresa los reparte entre los propietarios en forma de dividendos, que es la principal vía de remuneración de sus accionistas. Si bien no todas las empresas reparten dividendos, las más estables suelen mantenerlo estable a lo largo de los diferentes ejercicios, mientras que otras lo condicionan a la obtención de más beneficios.

En general, los dividendos se calculan por acción, de manera que, cuantas más acciones tengamos, mayor será la parte de los beneficios que recibiremos. Por ejemplo, si una empresa tiene un dividendo de 60 céntimos por acción y nosotros tenemos 100 acciones de esa empresa, recibiremos como remuneración 60 €.

Cuando inviertas, no pongas todos los huevos en la misma cesta o, dicho de otro modo, diversifica

Cuando invertimos en empresas pertenecientes a un mismo sector o a un mismo país, lo más probable es que su evolución sea similar, pues existen una serie de factores a nivel macroeconómico que les afectan del mismo modo. En este caso, lo más probable es que todos los valores suban y bajen con una intensidad similar

Por esta razón, los expertos aconsejan diversificar la inversión, que no es otra cosa que comprar valores con características diferentes (de diferentes países o zonas geográficas, de diferentes sectores, combinando renta fija y variable…), de manera que un aumento de precio en uno de ellos sirva para compensar caídas en otros.

El Bróker, el intermediario entre el inversor y la bolsa

Si queremos comprar acciones de una empresa en bolsa, no podemos hacerlo directamente, sino que tenemos que hacerlo a través de un intermediario que se encarga de dar la orden de compra o de venta cuando sus clientes se lo solicitan.

Este agente es conocido como Bróker y, aunque hace pocos años esta figura se personalizaba en una entidad financiera o agente especializado, en la actualidad estas órdenes se pueden canalizar directamente a través de un bróker online de una forma mucho más sencilla, cómoda y barata.

En Naranja |  Diez conceptos que debes conocer para empezar a invertir en Bolsa

Imagen | iStock/Ridofranz

Conversación