Fiscalidad de los fondos indexados
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La gestión pasiva ocupa un hueco cada vez más importante en la inversión de los españoles. Entre sus ventajas figuran los costes reducidos y una gestión más simple. Pero como ocurre con cualquier otra inversión, nunca hay que olvidarse de la parte fiscal. En este sentido, es importante tener claro cómo tributan los fondos indexados en la renta y cuáles son sus diferencias con los ETF.

Y es que, aunque pueda parecer que ambos productos tributan del mismo modo, lo cierto es que existen diferencias significativas que pueden hacernos cambiar nuestra estrategia de inversión.

Vamos a verlas.

La fiscalidad de los fondos indexados en España

Los fondos indexados son diferentes de los fondos de inversión tradicionales en cuanto a que su objetivo es replicar un índice, en lugar de llevar a cabo una gestión activa para batir al mercado. Es decir, un fondo de inversión sobre el S&P 500, como el Fondo NARANJA Standard & Poor’s 500,  tiene como objetivo comportarse igual que dicho índice, de forma que cuando éste suba, el fondo también lo haga y viceversa.

Esta diferencia no tiene ningún peso desde el punto de fiscal. En este sentido, un fondo indexado tributa como cualquier otro fondo de inversión. No hay ninguna norma específica que los haga mejores o peores a efectos de Hacienda.

Por el contrario, los ETF sí que son diferentes. Al funcionar como acciones en lugar de como fondos, su fiscalidad es la misma que la de un título bursátil.

Cuándo y cómo se pagan impuestos por un fondo indexado

Los fondos indexados tributan en la declaración de la renta dentro de lo que se conocen como rentas del ahorro, y más concretamente, en el apartado de ganancias y pérdidas patrimoniales junto a las acciones, ETFs y la mayoría de productos financieros.

Como con las acciones, tus inversiones en un fondo indexado no pagarán impuesto hasta que solicites el rembolso del fondo. Mientras el dinero esté dentro del fondo no habrá que tributar por él, independientemente de cuánto haya ganado o perdido. Solo en el momento de recuperar el dinero habrá que rendir cuentas a Hacienda.

En ese momento, solo habrá que pagar impuestos por las ganancias.

Los tipos que se aplican sobre los fondos indexados en la renta son los siguientes:

  • Ganancias hasta 6000 € – 19 %
  • Ganancias entre 6000 € y 50.000 – 21 %
  • Ganancias superiores a 50.000 € – 23 %

Estos tipos se aplican de forma progresiva y sobre el total de los rendimientos de tus inversiones. Es decir, si hemos obtenido una plusvalía de 60.000 €, tendremos que abonar 12.680 €, aplicando el 19 % sobre los primeros 6000 €, el 21 % sobre los 44.000 € restantes hasta 50.000 € y el 23 % por los restantes 10.000 €.

¿Y si hay pérdidas? En ese caso podrás aplicar un truco muy útil para pagar menos impuestos: compensar pérdidas y ganancias.

Cómo compensar pérdidas y ganancias con los fondos de inversión

Esta herramienta fiscal permite algo tan simple como restar las pérdidas a las ganancias que hayas obtenido. Al compensar pérdidas y ganancias lo que haces es hacer el cómputo total de tus inversiones, de forma que al final solo tributas por tus rendimientos reales, que es la suma de lo que has ganado con tus fondos y otros productos ese año menos las pérdidas que hayas podido tener.

El cálculo incluye todas las ganancias y pérdidas patrimoniales, no solo las derivadas de fondos indexados. Así, se sumarán también los rendimientos en acciones, ETFs, e incluso los de la venta de la casa.

Si el resultado es negativo para todo el año, podrás compensar esas pérdidas con las ganancias de hasta los cuatro años siguientes. A modo de ejemplo, si 2019 se cierra con pérdidas, podrás restarlas a las ganancias obtenidas en los ejercicios 2020, 2021, 2022 y 2023.

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Si reinviertes en otro fondo, no pagas impuestos

Los fondos indexados cuentan con una ventaja adicional frente a los ETF o las acciones: el traspaso entre fondos está exento de tributar. En otras palabras, no hay que pagar impuestos por cambiar de fondo de inversión, algo que sí ocurre con las acciones, por ejemplo.

Para que lo entiendas mejor, cada vez que compras o vendes una acción o un ETF, tienes que tributar por la ganancia obtenida en la declaración de la renta de ese año. Al hacerlo, Hacienda se quedará con entre un 19 % y un 23 % de los de los beneficios. En este punto da igual que vayas a usar ese capital para comprar otras acciones; cada operación está obligada a tributar en el IRPF.

Con los fondos indexados no ocurre lo mismo, ya que únicamente tributas al final del camino. Mientras traspases el capital de un fondo indexado a cualquier otro fondo, indexado o no, no se pagan impuestos. Así puedes aprovechar mejor el interés compuesto cuando inviertes a largo plazo.

Es más, gracias al diferimiento fiscal, no tienes que pagar hasta un 23 % con cada cambio en tu cartera de inversión. Y a largo plazo, la diferencia entre contar y no contar con esta ventaja fiscal es enorme.

El efecto del diferimiento fiscal a largo plazo

Imaginemos que nos decantamos por dos productos, uno con diferimiento fiscal, como los fondos de inversión, y otro sin diferimiento fiscal, como un depósito a plazo fijo. Invertimos 100.000 € con una rentabilidad del 4 % anual a 25 años.

Al cabo de este tiempo, la diferencia solo en el pago de impuestos es de más de 1300 €.

Con diferimiento fiscal

Sin diferimiento fiscal

Capital acumulado Rentabilidad bruta Impuestos Rentabilidad neta Capital acumulado Rentabilidad bruta Impuestos Rentabilidad neta
Año 1 100.000 € 4.000 € 0 € 4.000 € 100.000 € 4.000 € 7600 € 3.240,00 €
Año 2 100.400 € 4.159 € 0 € 4.159 € 103.240 € 4.129 € 784 € 3.344,98 €
Año 3 108.160 € 4.326 € 0 € 4.326 € 106.584 € 4.263 € 810 € 3.453,35 €
Año 5 116.985 € 4.679 € 0 € 4.679 € 113.603 € 4.544 € 863 € 3.680,76 €
Año 10 142.331 € 5.693 € 0 € 5.693 € 133.239 € 5.329 € 1.012 € 4.316,95 €
Año 15 173.167 € 180.094 € 0 € 180.094 € 156.267 € 6.250 € 1.192 € 5.058,06 €
Año 20 210.684 € 219.112 € 0 € 219.112 € 183.207 € 7.328 € 1.418 € 5.909,36 €
Año 25 256.330 € 10.253 € 0 € 10.253 € 214.681 € 8.587 € 1.683 € 6.903,94 €
TOTAL 266.583 € 166.583 € 27.576 € 130.769 € 221.585 € 150.477 € 28.892 € 121.585,5 €

Además, En Naranja | ¿Gestión activa o gestión pasiva? Las ventajas e inconvenientes de cada opción

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