Agua caliente sanitaria: ¿calentador, termo eléctrico o bomba de calor?

A la hora de obtener agua caliente sanitaria en casa existen diferentes opciones en el mercado, cada una con unas marcadas ventajas e inconvenientes, así como una eficiencia diferente, que influirá también en nuestro consumo energético y la factura que pagaremos mensualmente a nuestra compañía energética.

Por eso, al decidir nuestro sistema de agua caliente sanitaria debemos escoger bien entre las diferentes alternativas: calentador o caldera de combustión, termo eléctrico y bomba de calor ACS.

¿Qué sistema es más barato?

Evidentemente, lo primero que busca cualquiera de nosotros al elegir uno u otro sistema es el ahorro que puede suponer cada alternativa. Pues bien, teniendo en cuenta el precio y su eficiencia energética, podemos establecer una aproximación al coste que supone una actividad tan cotidiana como una ducha de cinco minutos.

Tabla eficiencia calentadores

Por tanto, y aunque a priori la bomba de calor ACS es la más barata y eficiente, lo cierto es que existen algunos inconvenientes que pueden condicionar su elección. Entonces, ¿cuál me conviene más a mí? Veamos cada sistema en detalle.

Caldera o calentador de agua caliente

Las calderas y los calentadores de agua caliente sanitaria funcionan todos de manera similar: un serpentín de agua fría pasa sobre una llama que calienta el agua a la temperatura deseada. La diferencia entre una caldera y un calentador estriba en que una está diseñada para producir agua caliente también para el sistema de radiadores, mientras que el calentador es únicamente para el agua caliente de nuestros grifos.

Calentador a gas

Su mayor ventaja es que produce el agua caliente bajo demanda. Podemos ducharnos tranquilamente sin miedo a que se acabe o a dejar sin agua al siguiente que quiera ducharse o fregar los platos. Económicamente son sistemas bastante eficientes, especialmente si optamos por calentadores y calderas de gas natural, gasóleo o biomasa (entre 0,09 € y 0,11 € por una ducha de 5 minutos), mientras que si utilizamos gas butano, es un poco más caro (0,14 €).

El mayor inconveniente es que el agua caliente puede tardar un poco más en salir del grifo y es un poco menos preciso a la hora de ajustar la temperatura deseada que los sistemas por acumulación. Además, es necesario un contrato de suministro con consumo mínimo, cuotas y mantenimiento si optamos por el gas natural.

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Termo eléctrico

Los termos eléctricos tienen un funcionamiento muy sencillo: una resistencia caliente el agua fría dentro de un depósito que puede variar en capacidad. Es lo que se conoce como un sistema de acumulación.

Su ventaja principal es que el agua sale caliente casi inmediatamente, y se puede regular a nuestro gusto con mucha precisión. Además, son bastante económicos y sencillos de instalar y más seguros que una caldera o calentador, que requieren de revisiones periódicas.

En contra, es el sistema de agua caliente sanitaria más caro. La misma ducha de 5 minutos puede ascender hasta los 0,28 € con un termo eléctrico. Y tampoco hay que olvidar que, al ser un sistema de acumulación, cuando el agua caliente se acaba, debemos esperar a que se vuelva a calentar, lo que puede llevar al menos una hora.

Termo eléctrico

Bomba de calor ACS

Las bombas de calor ACS buscan aunar la sencillez e inmediatez de los termos eléctricos con la eficiencia energética de calentadores y calderas de combustión. Para lograrlo, utiliza una bomba de calor (como la del aire acondicionado) que logra aumentar su eficiencia hasta el 360 %. Esto lo convierte en el sistema más eficiente, ya que tan solo cuesta 0,08 € una ducha de cinco minutos, y tan seguro y cómodo como los termos eléctricos.

Pero no todo son ventajas; estos sistemas con bomba de calor son todavía caros (hasta cinco veces más que un termo eléctrico sencillo) y, sobre todo, solo funcionan bien en climas templados (por encima de 5º C), por lo que no son una alternativa viable.

Entonces… ¿qué es mejor para el agua caliente sanitaria?

Ahorrar en agua caliente

Aunque, como siempre, cada caso es particular, podemos establecer una serie de recomendaciones para casos generales:

  • Si tienes un sistema de calefacción central por radiadores en casa, lo lógico es utilizarlo también para el agua caliente.
  • Si no tienes un sistema de calefacción central, entonces el termo eléctrico puede ser una alternativa rentable, especialmente si vives solo o con tu pareja, o si se trata de una segunda vivienda. Así se evitan gastos fijos.
  • Si utilizas mucha agua caliente, pero no quieres estar pendiente de bombonas ni tener otro contrato de suministro para el gas, los sistemas con bomba de calor se amortizan con el tiempo, especialmente si sois muchos en casa.

En Naranja | Guía fácil para ahorrar agua en casa [Infografía]
Fotos | iStock / artisteer / Grassetto / brizmaker / PHDG


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