Aprender a superar las barreras mentales que a veces nos impiden ahorrar

Barreras mentales que frenan el ahorro

Estos últimos días se ha conocido la noticia de que la aplicación para móviles Whatsapp empieza a ser de pago en la plataforma Android (XatakaAndroid). De ser gratuita, a partir de ahora, los usuarios de la plataforma Android deberán pagar 78 céntimos de euro cada año para seguir usando el popular servicio de mensajería, a través del cual pueden intercambiar mensajes de texto, imágenes y vídeos, notas de audio, ubicación en el mapa y contactos de la agenda.

Este cambio de “gratuita” a “de pago”, ha encendido a algunos usuarios, quienes han manifestado su reacción en diversas redes sociales y medios que han publicado la noticia. ¿Tienen alguna base económica estas quejas o se trata de una barrera mental que nos impide ahorrar? En el post de hoy, vamos a tratar estas barreras mentales que a veces nos impiden ahorrar.

El caso Whatsapp, o como ahogarse en una gota de agua

En la “era pre-Whatsapp”, los usuarios de teléfonos móviles usaban principalmente el sms para intercambiar mensajes cortos de texto, pagando entre 6 y 15 céntimos de euro por cada mensaje (impuestos aparte). Para enviar una imagen a un contacto había que recurrir al mms, o mensaje multimedia, cuyo coste ya sube hasta aproximadamente los 50 céntimos por mensaje (impuestos aparte).

Durante esta época en la que reina el Whatsapp, las operadoras se han dado cuenta de que buena parte de los usuarios han dejado de usar los sms y mms, gracias a la aparición de las aplicaciones de mensajería instantánea para móviles. Su reacción ha sido ir lanzando ofertas cuya estrategia se basaba principalmente en la bajada de precios por cada mensaje enviado. De hecho, en alguna compañía hoy en día los usuarios disfrutan de paquetes de 500 sms gratuitos mensuales, lo que para la mayoría equivale a que el servicio de sms sea gratuito.

Ante esta situación, los usuarios pueden reaccionar ahora de dos maneras ante el cambio de precio de Whatsapp. La primera es desinstalar la aplicación de su terminal y pasar a volver a pagar por los sms y mms. Teniendo en cuenta que Whatsapp cuesta 78 céntimos de euro, bastan 6 sms de pago o 2 mms para compensar el coste que tiene esta aplicación. Viéndolo de otra manera, pagar por Whatsapp 78 céntimos de euro cada año es el coste que tiene enviar un sms cada dos meses; o un mms cada seis.

Sin embargo, a pesar de que el ahorro con Whatsapp es evidente para el 99% por ciento de las personas que usen un teléfono móvil, algunas de ellas, al ver que hay que pagar por la app cada año a partir de ahora, reaccionan quejándose y poniendo el grito en el cielo. Esto es una barrera mental, que impide ver el gran ahorro que se puede conseguir con esta aplicación al cabo de un año, provocado por un efecto que viene de serie en la raza humana y que se llama resistencia al cambio.

La resistencia al cambio, las barreras de entrada y la visión a medio o largo plazo

La condición humana nos hace a veces seguir caminos que no son los ideales para nuestros intereses. Sucede, por ejemplo, cuando nuestra mente nos engaña y sólo nos deja ver sólo el corto plazo y nos oculta el medio y largo plazo. Esto sucede, por ejemplo, cuando comemos y nos llenamos el estómago más de la cuenta, que nos puede dar una satisfacción en el momento, pero nos conduce a un problema de sobrepeso y sus consecuencias.

Otro ejemplo es el del punto anterior, en el que hemos visto que a veces se protesta por algo que no tiene justificación desde el punto de vista de la economía doméstica para el 99% de los usuarios de Whatsapp. Es cierto que es mejor escenario para el usuario que Whatsapp sea gratuita, en lugar de otro en el que tenga que pagar por su servicio cada año 78 céntimos de euro, pero en el plano global, al cabo del año, hay que considerar que la cuenta total por el intercambio de mensajes con otros usuarios sale muy a favor en ambos casos y pagar 78 céntimos de euro sigue siendo un muy buen precio.

El precio es una importante barrera de entrada que nos afecta mucho a la hora de comprar. Si vamos un poco más allá y nos ponemos en el escenario de que Whatsapp costara 12 euros al año, seguramente serían muchos más los que se quejarían. Sin embargo, seguramente el porcentaje de usuarios para los que el servicio seguiría siendo rentable seguiría siendo muy alto, ya que 12 euros al año equivale a pagar 1 euro al mes enviando mensajes, imágenes y vídeos, o lo que es lo mismo, a enviar 10 sms cada mes. Pero claro, 12 euros en nuestro esquema mental, en el que damos por hecho que la mayoría de aplicaciones en las tiendas de las plataformas móviles cuestan menos de un euro, es algo muy chocante.

Lo mismo que en el caso del Whatsapp, ocurre cuando tenemos que comprar una bombilla led, la cual consume un 84% menos d energía eléctrica, pero su precio es sensiblemente mayor, pudiendo alcanzar fácilmente los 30 euros. O si nos dicen que hay que instalar un programador y termostato para el sistema de calefacción de casa y así poder ahorrar en el consumo de gas, pero eso sí, a cambio de pagar unos 100 euros por la instalación del aparato.

Al final, es fácil que una barrera mental nos impida tomar el camino adecuado y nos impida dar un paso en el corto plazo que nos permite ahorrar en el largo. La clave para superar esta barrera es abstraerse del corto plazo y tomar las decisiones pensando en el largo. Por ejemplo, en lugar de decidir cuál es la mejor bombilla para nuestra casa delante del stand de led de una tienda de iluminación, mejor nos sentamos a valorar cuantas tenemos instaladas en nuestro hogar y cuanto podemos gastar a lo largo del año en leds, para ir compensando el coste de compra de bombillas con el del consumo eléctrico.

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Imagen | anieto2k

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