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Si el año pasado recordábamos a nueve mujeres referentes en la economía mundial, este año, y con motivo del Día de la Mujer, queremos dar el protagonismo a aquellas mujeres que también han realizado importantes aportes al pensamiento pensamiento económico, pero que son grandes desconocidas para la mayoría.

Y es que reivindicar la labor desarrollada por estas mujeres es un paso importante para conseguir la igualdad de género, ya que algunas tuvieron que ver como el mérito de sus trabajos se atribuía a los hombres, también economistas, con los que colaboraron.

Defensoras de la economía social y de la mujer

Las primeras mujeres economistas aparecen en las postrimerías del siglo XIX y principios del XX. La mayoría de ellas provenían de familias de alto poder adquisitivo, lo que les permitió estudiar cuando lo normal para la mujer en aquella época era dedicarse al cuidado del hogar y de los hijos.

Estas investigadoras centraron sus estudios en la economía social y la igualdad de sexos y, más concretamente, en conseguir la ansiada libertad de las mujeres para desarrollarse profesionalmente y ser independiente del hombre. Fueron reivindicativas y feministas, incluso algunas defendieron el sufragio femenino. Destacados economistas coetáneos han reconocido sus aportaciones a la investigación económica, sin embargo, sus nombres apenas han trascendido.

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Mujeres pioneras en un mundo de hombres

Harriett Martineau, una de las impulsoras más influyentes de la teoría de la división del trabajo

Harriet Martineau (1802-1876) se especializó en la materia tributaria y de economía política. Fue una gran defensora de los derechos de la mujer, y su contribución se concentró en desarrollar el origen de los procesos de producción y la división del trabajo en textos fácilmente comprensibles, tomando como base los postulados de la escuela neoclásica de economía.

Beatrice Potter Webb, gran reformadora social que sentó las bases del estado de bienestar

Beatrice Potter Webb (1858-1943) fue una gran reformadora social, fundadora de la London School of Economics. Escribió la obra “Los salarios de los hombres y mujeres ¿deberían ser iguales?” Se preocupó de temas relacionados con el cooperativismo, los derechos laborales y el sindicalismo. Con sus propuestas contribuyó decisivamente al nacimiento del estado de bienestar.

Clara Elizabeth Collet, una de las primeras feministas que denunció la desigualdad entre hombres y mujeres

Clara Elizabeth Collet (1860- 1948) se especializó en economía política y estadística gracias a la información que manejaba en los cargos que desempeñó en la administración pública. Feminista y reformadora, se centró en investigar la desigualdad en las condiciones laborales y salariales entre hombres y mujeres.

Edith Abbott, la primera mujer decana en una Universidad de Estados Unidos

Edith Abbott (1876-1957) estudió en la universidad de Chicago y trabajó en la London School of Economics. Colaboró en la elaboración de la Ley de Seguridad Social de Estados Unidos de 1935, y fue la primera mujer decana de la historia de una Universidad de los Estados Unidos. Sus estudios destacan la responsabilidad del estado respecto a los problemas sociales.

Joan Robinson, la alumna más aventajada del economista más influyente del siglo XX

Joan Robinson (1903-1983) fue discípula de John Maynard Keynes con el que colaboró en la obra “Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero”. Sus estudios se centraron en la teoría del capital y del crecimiento económico en los años cincuenta y sesenta, e incluso protagonizó algunos de los debates más importantes de economía de la época con economistas de la talla de Paul Samuelson y Robert Solow.

Anna Schwartz, gran impulsora del monetarismo en el siglo XX

Anna Jacobson Schwartz (1915-2012), es una de las principales investigadoras del monetarismo moderno, que defiende que la economía y la inflación dependen del dinero y su velocidad de circulación. Junto a Milton Friedman, escribió “Una historia monetaria de los Estados Unidos 1867-1960”, que habla sobre los efectos de la política monetaria en los círculos económicos, que le sirvió a Friedman para conseguir el Premio Nobel de Economía en 1976, olvidándose de la contribución de Schwartz.

Mucho más que esposas de grandes economistas

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Muchas de ellas trabajaron a la sombra de sus maridos, y lamentablemente, esto hizo que sus trabajos pasasen desapercibidos. Sin embargo, fueron fundamentales en la creación de algunas de las teorías económicas más importantes de los últimos dos siglos.

Harriet Taylor Mill, una ferviente defensora de la educación de la mujer

Un claro ejemplo es Harriet Taylor Mill (1807-1858). Casada con John Stuart Mill, escribieron juntos obras como “La liberación de la mujer”, un libro donde es difícil saber cuál es la aportación de cada uno. Lo que sí sabemos es que Harriet fue una defensora de la educación de la mujer para acceder al mercado laboral y ser independiente. Ambos, a través de sus obras, contribuyeron al estudio del sufragismo, el matrimonio y el divorcio.

Mary Paley Marshall, la autora real de uno de los libros más influyentes de la teoría económica

En el caso de Mary Paley Marshall (1850-1944), fue su marido el economista Alfred Marshall quien ensombreció su carrera. Fue una de las primeras mujeres en estudiar y, posteriormente dar clases, en la universidad de Cambridge. Allí escribió su principal obra “The economics of industry”, aunque al ser reeditada años después, Alfred eliminó su nombre. A partir de su matrimonio, se ocupó más de ayudar a su marido en sus investigaciones que en desarrollar sus propias teorías centradas en el derecho a la educación superior, al trabajo y a la dignidad de la mujer.

Elizabeth Boody Schumpeter, la principal responsable de hacer destacada la obra de su marido

Elizabeth Boody Schumpeter (1898-1953) destaca por haber accedido a estudios universitarios en Harvard, cuando las universidades norteamericanas eran todavía reductos masculinos. Allí trabajó como ayudante de Joseph Schumpeter, quien dirigió su tesis sobre estadísticas de comercio en Inglaterra entre 1697 y 1825. Su mayor contribución al pensamiento económico fue ser la editora de la obra de Schumpeter, “Historia del análisis económico”. La muerte del economista dejó inacabada su obra que no podría haberse publicado sin la labor realizada por Elizabeth.

Rose Director Friedman, una destacada economista que contribuyó a la notoriedad de la Escuela de Chicago

Rose Director Friedman (1910-2009) conoció a Milton Friedman en la universidad de Chicago y tras casarse con él se convirtió en colaboradora de su obra abandonando su propia carrera. Juntos escribieron “Free to choose”, “Tyranny of the status quo” o su libro de memorias “Two lucky people”, donde Milton reconoce que Rose fue coautora de casi todos sus trabajos de política económica. Todas estas obras contribuyeron a desarrollar el pensamiento económico de la Escuela de Chicago, una de las más influyentes y notorias de los años 80.

La contribución de estas mujeres a la teoría económica es innegable; sin embargo, su reconocimiento académico, es más que dudoso. La situación ha cambiado relativamente poco en estos años. La presencia femenina en la investigación económica sigue siendo minoritaria y les cuesta conseguir el reconocimiento por los estudios realizados. Una investigación de Harvard sugiere a las mujeres que publiquen solas sus trabajos si quieren tener éxito y proyección profesional. Curiosamente cuando publican libros en colaboración con los hombres ocurre igual que hace dos siglos: el mérito sigue siendo masculino.

En Naranja | Nueve mujeres referentes en la economía mundial

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