Ganar dinero pidiendo un crédito. Cuando endeudarse supone ahorrar

Es cierto que suena un poco raro eso de ganar dinero pidiendo un crédito. De hecho, en esa maniobra financiera considerada de forma aislada siempre se pierde dinero, ya que se tiene que devolver el importe solicitado más los intereses. Sin embargo, hay situaciones en las que endeudarse supone ahorrar. Veamos cuáles.

En el imaginario popular, pedir un crédito supone adelantar un dinero que no se tiene para acceder a un bien que se desea. En ese sentido endeudarse para irse de vacaciones o cambiarse los muebles del comedor, implica pagar más dinero por ese bien, es decir, que nos saldrá más caro.

Entonces, ¿cuándo interesa endeudarse? Existen tres casos en los que endeudarse interesa económicamente: cuando el nuevo bien suponga un ahorro con respecto al anterior, cuando el nuevo bien suponga un aumento de ingresos (más aplicable a empresas y autónomos) y cuando los intereses del crédito los asuma el vendedor.

Cuando endeudarse supone ahorrar en gastos

En el hogar, merecerá la pena endeudarnos si el bien que vamos a adquirir supone un gasto menor que el bien al que sustituye en una medida suficiente como para amortizar los intereses del crédito que hemos solicitado para su adquisición. Veámoslo con un ejemplo.

Supongamos que quiero cambiar algunos electrodomésticos de casa por otros más eficientes, digamos la nevera y la lavadora, por ejemplo. El otro día conocimos el ahorro que producen los electrodomésticos A+++, frente a los calificados con eficiencia energética A, y que se cifraba en 130 euros al año para una nevera y 30 para una lavadora, un total de 160 euros de ahorro al año.

De esta manera, si la nevera nos cuesta 800 y la lavadora 400 (1200 en total), y pedimos un crédito personal al 10% y un año para pagarlos, los intereses devengados son de 120 euros. Así pues, me ahorro 40 euros al adelantar la compra, ya que la reducción de gasto eléctrico de los nuevos electrodomésticos compensan con creces los intereses del crédito.

En general, endeudarse para introducir mejoras de eficiencia energética en el hogar suele resultar ventajoso económicamente, aunque siempre hay que echar números y, por supuesto, ver si tenemos la capacidad económica para afrontar las cuotas. La idea es adelantar una compra que hubiéramos hecho igualmente, digamos un año después, con el dinero ahorrado durante ese tiempo.

Cuando endeudarse aumenta los ingresos

Este es un caso más aplicable a pequeñas empresas y autónomos, en los que se va a utilizar el crédito para realizar una inversión y tenemos previsto sacarle mayor rendimiento a esa inversión que el coste añadido que suponen los intereses.

Un ejemplo práctico sería el de adquirir un vehículo para poder visitar a los clientes con mayor agilidad, en vez de usar el transporte público. Supone un ahorro de tiempo que se puede emplear en otras tareas, aumentando la productividad. Lo normal es que ese aumento de la productividad conlleve un aumento de la producción y, en principio, también de ingresos.

Aquí es un poco más complicado hacer el calculo anterior, pero podemos hacerlo basándonos en estimaciones, a fin de cuentas es una inversión, conlleva sus riesgos. En mi caso como autónomo, acerté, y durante el año que amorticé el crédito de un coche de segunda mano no solo aumenté mis beneficios como para pagar los intereses, sino que pagué el coche con ese aumento de la productividad.

En el hogar es más complicado extrapolar esta idea, pero por ejemplo, puede interesar pedir un crédito para realizar estudios que nos permitan ascender en la empresa.

Crédito sin intereses: sí, gracias

Partamos de la base de que tenemos un dinero para hacer unas compras, digamos 3.000 euros. Y que el vendedor ofrece la posibilidad de financiar la compra sin intereses a un año. En estos casos, siempre interesa pedir el crédito, porque mientras lo amortizamos, podemos invertir ese dinero que teníamos para gastar y sacarle un rendimiento.

Hay que tener en cuenta los gastos de apertura que pueda tener el crédito y también que la cantidad que podemos invertir irá disminuyendo a medida que vayamos pagando el crédito, pero salvo que metamos ese dinero bajo el colchón, es una operación que siempre saldrá rentable.

Confío en que estas tres ideas sobre cómo ganar dinero pidiendo un crédito os hayan ayudado a aclarar en qué situaciones interesa especialmente pedir un crédito, aunque no conviene olvidar que para pedir un crédito hace falta tener en cuenta más factores, como nuestra capacidad de ahorro actual o nuestras previsiones laborales y familiares.

Imagen | Zingbot
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